Degradación del bosque.

La vegetación que se encuentra en la actualidad en este tramo del Jarama es el resultado de las alteraciones que ha sufrido, tanto históricas como recientes. El bosque de ribera del Jarama ha sido sometido a una gran presión debido a la acción del hombre. Las causas más significativas de tan significativo deterioro han sido:

Las zonas de choperas y olmedas son las que más intensamente degradadas empleándose para cultivos, explotación de áridos, urbanizaciones, vías de comiunicación y áreas industriales y de servicios.

Todo esto ha supuesto, si no la desaparición del bosque de ribera, al menos la destrucción de su estructura y la modificación de su composición original por desaparición de alguno de sus elementos o por la introducción de árboles de otras zonas o de cultivo.
 
 
 

El tarayar o tarajar.
 
El taray (Tamarix gallica) es una planta perennifolia, que se presenta como arbolillos o arbustos, en grupos o en ejemplares aislados, y queocupa la situación que correspondería a sauces, chopos y olmos. La existencia en esta zona del tarayar es un indicador de la degradación de las saucedas, choperas y olmedas. Esto se debe a que se han modificado las características naturales del río presentando régimen torrencial, irregularidad en su caudal (por la regulación a la que está sometido por los embalses como el Vado, el Atazar y Valdentales), xericidad y que junto con la deforestación llevada por el hombre, se dan condiciones favorables para su desarrollo.
 
 

Juncales, carrizales y espadañales.
 

 
ESPADAÑA                      JUNCO
CARRIZO
Estas formaciones vegetales ocupan las orillas de aguas corrientes y estancadas bien soleadas, ya que son plantas heliófilas, y pueden aparecer juntas. Se trata de plantas herbáceas perennes

Componen estas formaciones los juncos churreros (Scirpus holoschoenus), el carrizo (Phargmites communis) y las espadañas o eneas (Typha spp.). 

La difusión de estas formaciones vegetales nos indican la degradación sufrida por la vegetación ribereña.