El material de aportación que emplearás, realmente se trata de una aleación que contiene un 60% de estaño y un 40% de plomo, viene presentado en forma de carretes de hilo normalmente de 0,8 ó 1 mm de diámetro, y que tiene en su alma una resina desoxidante que ayuda a limpiar los metales que se van a unir en el momento de realizarse la soldadura.
Esta aleación 60-40 se escoge porque su temperatura de fusión es relativamente baja -cerca de 190 ºC-.