¿Os habeis parado a pensar alguna vez cómo nació la Ciencia, la Tecnología, y cómo sus resultados y productos se relacionan con la Sociedad?. Esto es lo que hacemos un grupo de alumnos de segundo de Bachillerato del I.E.S. de Infiesto, en Ciencia, Tecnología y Sociedad, una materia filosófica optativa en la cual estudiamos el origen y naturaleza del pensamiento técnico-científico, atendiendo a sus relaciones de reciprocidad con los aspectos sociales, desde un punto de vista filosófico.
De la capacidad técnica de transformar la naturaleza en aras de la supervivencia del hombre, de su abstracción teórica en enunciados científicos, en relación a su aplicación social y su tratamiento ético, la idea que hemos extraído es la de que la ciencia y la tecnología no son, en sí mismas, ni buenas ni malas, sino que es en su relación con los intereses de los hombres, en su contexto socio-político de uso, donde se impregnan de bondad o maldad.
En clase hemos convivido alumnos de las modalidades de Bachillerato de ciencias de la salud y del humanístico; así, hemos compaginado los dos puntos de vista en la comprensión de la materia y, como práctica de las nuevas tecnologías de la información, la elaboración de esta web.
(Dibujo)
: Marta Calvo Heredia, José Angel Ibaseta Canga, Eduardo Martínez Naredo, Inés Molina Cuevas.(Edición)
: Lucía Onís Martínez, Alea Pulgar Noriega, Rubén Rodríguez García, Lorena Artidiello Canto, Laura Cantora Tuñón, Vanessa Cayado Rodríguez, Andrea Cerra Menéndez, Gemma Corte Palacio, Inés estrada Vázquez, Patricia Méndez Rodríguez, Pilar Onís Sánchez, Isabel Palacio Blanco, Sonia Rojo Rivera, José Manuel Vigón Coviella, Eva María Zanello Quintana, Susana Zanello Quintana.(HTML)
: Alfredo Pérez Quirós, Fernando Llano Muñíz, Daniel Crespo Melendi, David Díez González.(Diseño y coordinación)
: prof. Jesús Gómez Sahagún.![]()
El origen y desarrollo de la técnica es obligado punto de detenimiento en la comprensión la naturaleza humana, ya que la misma hizo al hombre sobrevivir. Tan característica le es la velocidad a la liebre o la fuerza al oso como la capacidad técnica al ser humano. Además, la técnica, es la base sobre la que se asienta su característica especial respecto al resto de los seres vivos del planeta, la reflexión racional. Así, tras analizar el origen y función de la técnica, podremos definir más adecuadamente lo que es el ser humano. Pero no hay que olvidar que todo lo que implique a la especie humana tiene que ser tratado desde un punto colectivo, pues el hombre vive agrupado y agrupado socio-políticamente. Siendo esto así, hay que tratar la repercusión de la técnica y la ciencia en la sociedad para alcanzar una visión más completa.
Hemos contado con una selección de textos en los que hemos podido comparar el punto de vista mítico y el racional a la hora de dar cuenta del nacimiento de la capacidad técnica. Una reflexión más general sobre las relaciones entre mito y logos en la actualidad española, en Xavier Rubert de Ventós Miseria de la razón, razón del mito
a) El punto de vista mítico
Hemos leído el mito de Prometeo del diálogo Protágoras de Platón. Este texto se centra en la aparición del fuego, tras ser robado por Prometeo a los dioses Atenea y Hefesto. El mito atribuye al fuego el origen de la técnica en poder del hombre y cómo gracias a ésta y al pudor y la justicia, necesarias para regir ordenada y justamente las ciudades, sobrevivió la especie humana. Después, hemos analizado el mito de Démeter y Perséfone, en el cual se cuenta el por qué del ciclo anual de las estaciones y cómo el arte de la agricultura, a ese ciclo asociada, le es esencial al hombre.
b) El punto de vista científico
Para desarrollar este apartado nos hemos basado en textos que siguen el método científico de formulación de hipótesis, observación empírica y recogida de datos, análisis e interpretación de los mismos y verificación de las hipótesis.
Hemos utilizado la hipótesis del cazador de Robert Ardrey. Aquí, se ve el origen de la técnica a partir de que el hombre tuviera que cazar para poder cubrir su dieta carnívora. La caza hizo progresar al hombre técnica y racionalmente, pues la necesidad de conseguir alimento aumentó el desarrollo del cerebro y su actividad, trayendo consigo el dominio de las técnicas del fuego, la fabricación de utensilios con el fin de facilitar el trabajo y el conocimiento de las costumbres de otras especies para llevar a cabo con éxito su actividad cazadora. Lo cual es un ejercicio de la inteligencia práctica y teórica que se manifiesta como los albores de nuestra conducta técnico-racional.
c) la capacidad técnica y la naturaleza humana
Para complementar la información hemos leído y analizado El hombre, un ser que resuelve problemas de B. Polo Barrena que nos introduce en el tema de la capacidad racional del hombre y cómo en él resulta característico la resolución de problemas, los que le vienen dados, y los que produce él mismo. Para salir adelante en la vida necesita de la tecnología y la ciencia que son productos socio-culturales de nuestra inteligencia. Con esto vemos otra vez el pensamiento técnico-científico directamente relacionado con la supervivencia del hombre y su proceso de adaptación, es decir, en el núcleo de la naturaleza humana.
Otro texto complementador ha sido homo sapiens: de animal a semidiós de Bernhard. Rensch. Sugiere el por qué se podría considerar al hombre un semidiós, ya que en nuestra época, con el control genético y las posibilidades de clonación, con el desarrollo de la inteligencia artificial, en donde se unen los progresos de la ciencia y la tecnología, es palpable la creación humana, por más que el tema, inscrito en el conflicto entre ciencia y ética, lleve a la sociedad a profunda discusión.
Con el estudio de La enfermedad sagrada del Corpus Hippocraticum nos hemos detenido en el contexto del nacimiento de la medicina hipocrática en la antigua Grecia del siglo V. a. c, una técnica y ciencia de especial relevancia, pues, modelo de la apuesta de la racionalidad frente a la superstición, en ella la ciencia y la técnica médicas, como especie de religión, laboran por la elevación de la naturaleza humana y, en su correcta aplicación, nunca se oponen al desarrollo positivo de la misma.