CHOZAS Y COVACHAS SINGULARES    

(Recuperando el patrimonio rural…) 

              

Las piedras caballeras dan carácter al paisaje de San Juan de la Nava, también las piedras con signos epigráficos, tienen su representación y simbolismo en muchas de ellas. Hoy hablaremos de las chozas rústicas o covachas que existen en el término municipal.

¡Será por piedras!, escribí en otro momento al descubrir y admirar muchas de ellas…

 

           

           

El ser humano siempre se ha ido adaptando a las características del medio natural, de su entorno y a sacar de él lo necesario para vivir, ya sea en el aspecto alimenticio, como para su seguridad o trabajo, tratando así de mejorar su nivel de vida. Éste también es el caso, de las covachas que existen en el pueblo. Cabe por ejemplo mirar las que hay en la zona de La Solana, antes, esta zona los vecinos la sentían integrada al pueblo, vivían de cara a ella, ahora podemos decir que no se disfruta tanto como hasta hace unas décadas(1).

Por lo que observamos a parte del pinar que cubre la zona alta de La Solana(2), podemos ver con un entretenido paseo, que hay numerosos bloques de piedras graníticas, caprichosamente colocadas por la evolución geológica de la Tierra. Muchas de ellas  forman pequeños abrigos, refugios, oquedades de diferentes tamaños, que dieron motivo a que nuestros antepasados con algunos añadidos de paredes de piedra seca, (material que había tan cercano), habilitasen espacios para utilizarlos como pocilgas, donde guardar los cerdos. Eran lugares cercanos a las viviendas, y cercanos también a las fuentes y charcas que existían y existen.

    

Pero veamos más, en este entorno de la Solana, en el lugar llamado La Casa del Romero(3), un poco más al oeste, por encima de la Cancha, debajo del prado de Las Mesas, es donde se encuentran dos covachas grandes. Son las covachas de “tío Pablo y tía Ignacia” y la de “tío Merejo”, reciben esos nombres por ser los de sus últimos usuarios. Durante muchos años sirvieron para guardar diariamente las cabras, encontrando en ellas seguridad y refugio.

La de “tío Pablo y tía Ignacia”, es bastante grande, al menos 10 m. desde la puerta al fondo, por 5 metros de ancho y una altura, en bastante espacio, de 1,80 metros. La puerta está al este; al suroeste está tapiado un trozo, con una pared de piedra seca, que se encuentra en parte caída. En el interior existen varias piedras planas a modo de asientos, una piedra muy redondeada como para machacar grano y en el techo hay dos nidos de vencejos o aves similares. Tiene también un corral de piedra, previo a la entrada.

    

                 

Las coordenadas aproximadas de su situación son: 40,472025 y -4,687835.

La de “tío Merejo” está situada al lado derecho de la de tío Pablo y tía Ignacia, según se mira hacia lo alto de la Solana, a unos 50 metros un poco hacia arriba, tiene un corral pequeño, está semienterrada, es pequeña de 3 o 4 metros de largo y un metro de altura como máximo. Tío Merejo para prepararla tuvo que excavar en el interior. La puerta se encuentra mirando hacia el suroeste…

Las coordenadas aproximadas de su situación son: 40,477026 y -4,685825. 

No abandonamos La Solana sin antes hacer referencia de otra gran covacha situada en la parte más alta del pinar, a unos 1300 metros de altitud, por encima del Llano de la Horca, subiendo hacia El Reventón, bordeando los pinos, allí se encuentra la covacha de “tío Victorinillo”, “cerradero de tío Victorinillo” o “de la Potra”, dicen algunos...

Las coordenadas aproximadas de su situación son: 40.487401 y – 4,680279.

 

Antes de seguir el paseo, quiero destacar las vistas que hay desde aquí, son admirables, ¡no os las perdáis!.

 

 

 El recorrido puede seguir, desplazándonos a ver cuatro nuevas covachas, esta vez hacia el sur del pueblo:

Cerca de la “Pisá del Toro” en una finca de Juan Varas, (ahora de Jesús Varas López, vecino de El Barraco) existe una choza-covacha, aprovechando la oquedad de una gran piedra redonda de granito, que aflora en el cerro donde se ubica. Tiene alrededor una pared de piedra seca, en redondo como el entorno de la citada piedra, con puerta y grandes lanchas rectangulares desde la pared hasta apoyar en la roca, completando la cubierta, la cual tiene encima tierra con vegetación herbácea, su superficie diáfana  interior es de unos 10 m2.

El uso principal era para guardar el ganado caprino y lanar también para refugio de los pastores.

Continuando por el camino antiguo de la Joya, (en un altozano, desde donde se ve el Chorro Morueco y el pantano de El  Burguillo), se encuentra otra  de unos 5,50 m2 aproximadamente, con menores piedras afloradas y mas paredes de piedra seca, y la cubierta de lanchas de granito, apoyadas sobre tres troncos de árbol, que la cruzan. Tiene una altura de 1,70 m, con una puerta orientada hacia el Este de 1 m de altura. Sirvió igualmente para refugio de pastores y algún ganado.

Las coordenadas de su situación son : 40, 451997 y -4, 655875, (aprox.).

Un poco más al sur en la zona de La Panadera, hay dos grandes covachas en una finca privada, de Jesús Yuste Yuste,  son grandes y están muy bien conservadas. Distan una de otra unos 50 metros, y son visibles con facilidad. Previo a las covachas tienen un corral, con puerta al mismo y orientación sur. En el interior tienen unas medidas de 25 o 40 metros cuadrados, aproximadamente.

Panadera nº 1: Es la que está más al oeste, conserva un “borril”, una especie de pequeña pocilga interior, para meter algunos corderos recién nacidos y separarlos de las ovejas madres.

Como aspecto a destacar esta covacha tiene en su contorno exterior una canaladura hecha por sus dueños, con el fin de que cuando llueva o nieve, al escurrir el agua por la curvatura de la roca, se vayan recogiendo las aguas, obligándolas a verter por los lados externos de la roca, sin que lleguen al interior en su caída natural, evitando así la humedad.

Su superficie es de 35 a 40 m2 y su altura va desde 1 a 1,80 metros.

Las coordenadas de su situación son aproximadamente: 40, 436801 Y -4, 683537

 

Panadera nº 2:

Mide de 25 a 30 m2 de superficie y de 1,70  a 2 metros de altura.

Otra covacha muy interesante, de unos 9 m2, en la zona de La Joya, por el camino antiguo, también hecha con piedras superpuestas.

Existen otras covachas mencionadas por algunos de nuestros vecinos:

En el Prado Caballo, prado Largo, la de tío Virgilio, por encima de la Dehesa, era más choza, con cubierta hecha de piornos,  covacha de tío Eugenio en la fuente Prado Grande por encima de los aerogeneradores, covacha  de tío Merino por encima de Piedra Caballera, las Corralizas…arriba, en el vallejo de tía Zoila (al sur del pueblo), en la Hoce, en los  Reventones, por encima de la casa de “tia Pía”,  otra en la zona de la Covacha (topónimo), Cañadilla…, muchas, (conviene hacer tranquilamente un Inventario y conocerlas).

Finalmente decir, que queden estas líneas para lograr lo que indica el título citado: “Recuperando el patrimonio rural “. Éste será un buen objetivo  para destacar lo que significan como  valor cultural  y de sensibilización ecológica y natural, estimando nuestro entorno rural, por la utilidad pasada de estas construcciones  y también para que no se borren de la memoria colectiva, porque son parte de nuestro paisaje, que debemos conocer y cuidar.

NOTAS:

(1)    Zona de juegos y meriendas. El entorno daba para servir de lugar de juegos de todos niños y jóvenes sanjuaniegos, dejando volar la imaginación ante las formas tan curiosas que tenía y tienen las rocas…recordando mas allá de Las Mesas los nombres lúdicos de algunas de esas piedras…ya recogidos en otros anteriores escritos: ”Canto la Tambora, Canto huele a Nieta, Callejón de los Pellizcos, Canto la Bolsa del Moro….

 

(2)   Este pinar de La Solana fue plantado a mediados del siglo pasado, suponiendo un mayor abrigo para el pueblo, así como un aspecto estético más, que embellece la vista que de él se observa desde lo alto de la Umbría.

(3)   Antes de la costumbre de ir de romería al Mojón el Domingo de Resurrección, se iba un día a comer la merienda a la zona de la Casa del Romero, junto a las covachas citadas, desde allí las vistas son magníficas.

Nota final: Estos datos  no habrían sido posibles sin la ayuda e información de  Francisco Hernández Yuste, Esperanza  García Hernández, Jesús Yuste Yuste y Julio Yuste Yuste, Miguel  A. Pascual García y Eugenia Arroyo Hernández, que con su interés, han logrado sacar del anonimato todo estos conocimientos, que deben permanecer para su  mantenimiento y recuperación, por ser nuestro patrimonio cultural y natural.

La sensible reducción del pastoreo desde los años setenta del siglo pasado y las nuevas formas de la vida rural han hecho olvidar este patrimonio que se debe conservar y conocer…

NOTA COMPLEMENTARIA:

 

 Con fecha de 27 de diciembre de 2018 el Pleno de la Diputación de Ávila aprobó por unanimidad reclamar a la Junta de Castilla y León que elabore un inventario de las construcciones tradicionales de la Comunidad Autónoma levantadas con la técnica de “piedra seca”, siguiendo el mandato de la Convención de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura,(UNESCO) (28/11/2018), declarando como Patrimonio Cultural inmaterial de la Humanidad el arte de construir muros de “piedra seca”.

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© Juan García Yuste. 2019