Semana Santa

Más que una apología de la pasión y muerte, la Semana Santa en Andalucía es una
fiesta de la resurrección de la vida y los ciudadanos se echan a la calle para volver a
descubrir los tesoros artísticos guardados en sus parroquias, los rincones y las esquinas
de sus pueblos y ciudades, en una participación que aglutina a todos los estamentos
sociales.

Costaleros
En Sevilla, las cofradías tienen fama universal por la riqueza de sus procesiones, que realizan su recorrido de penitencia hasta la Catedral y regresan entre aromas de incienso, cera y naranjos florecidos. Durante una semana completa, la ciudad se transforma en privilegiado escenario donde más de cincuenta cofradías toman la ciudad entre la devoción de los creyentes y la admiración por las riquezas exhibidas. Son momentos especiales las salidas y las entradas de las imágenes en sus correspondientes parroquias, rodeadas por los vecinos de su barrio.

Pregón
Entre el Jueves y el Viernes Santo tiene lugar la madrugá, la noche más
larga, en la que los pasos más conocidos hacen su aparición entre el fervor popular,
como la Virgen de la Macarena -que cuenta en su desfile procesional con los famosos
"armaos"- la Hermandad de los Gitanos y la Esperanza de Triana, cuya festiva
algarabía contrasta con la serena gravedad de imágenes como la de Jesús del Gran Poder
o del Silencio.
Semana Santa. En Málaga, su Semana Santa está declarada de Interés Turístico
Internacional. El pueblo malagueño, con predominio de los jóvenes, se vuelca en sus
procesiones como la del Señor de los Gitanos, el Lunes Santo; la cofradía de Nuestro
Padre Jesús el Rico, el Miércoles, con el privilegio desde tiempo de Carlos III de
liberar esa noche a un preso; el Cristo de la Buena Muerte, acompañado de la Legión y la
Esperanza Perchelera, de gran devoción, ambas el Jueves Santo.
En Córdoba, el paso de Jesús Rescatado sale en procesión el Domingo de Ramos por la
tarde, seguido por miles de devotos que cumplen promesas. Otros momentos culminantes de la
Semana Santa cordobesa se alcanzan con las procesiones del Santísimo Cristo de la Salud y
del Cristo del Remedio en la noche del Lunes Santo; Nuestro Padre Jesús Caído y Nuestra
Señora de las Angustias, el Jueves Santo, y el Cristo de la Buena Muerte, en la madrugada
del Viernes. En la provincia, sobresalen los Coliblancos y Colinegros de Baena, que
rivalizan en un estruendoso redoblar de tambores que se prolonga hasta el Santo Entierro.
El cante de las saetas y el olor del azahar son protagonistas en las calles de Jerez de la
Frontera (Cádiz) cuando sale la procesión de las Angustias, el Domingo de Ramos; el
Lunes Santo, la entrada del Cristo de la Viga en la Colegiata marca el momento más
fervoroso de la semana jerezana junto con el regreso de Nuestra Señora de la Soledad, el
Viernes Santo.

Mantón
Corpus. Para Granada, el Corpus Christi constituye su procesión más
significativa, su fiesta por excelencia, y se celebra un jueves de junio; conmemora la
institución de la Eucaristía, que se celebró por primera vez en Lieja en 1246 y se
extendió por toda Europa.
Expresa el antiguo pacto entre la Iglesia y el Estado, y participan todos los estamentos
civiles y religiosos: por calles cubiertas de hierbas aromáticas y flores desfilan
militares, canónigos, gremios de profesionales y artesanos y representantes de los
poderes públicos.