Tortilla española

Es una joya de la cocina española, no hay nada más fácil de hacer y que te puede sacar
de apuros ante cualquier imprevisto. El origen de este plato se hunde en la noche de los
tiempos, en este sentido os invito a visitar una página que trata casi todas las
variantes de la tortilla y en ella la descripción magistral que hace Fernando Villanueva.
El secreto está en los ingredientes, buenas patatas (piel amarilla y carne como marfil),
buena cebolla (amarillas, no es tan importante, la cebolla le da jugosidad), huevos
frescos y aceite de oliva.
Ingredientes para seis personas
1 kilo de patatas.
9 huevos.
1 cebolla mediana.
Aceite de oliva.
Sal.
Preparación
Poner al fuego una sartén honda con abundante aceite y cuando está caliente, echar las
patatas, peladas y cortadas en láminas pequeñas y la cebolla cortada en juliana, salar y
tapar la sartén. Mantener el fuego no muy fuerte, para que las patatas y la cebolla, se
cuezan en el aceite. Cuando estén bien blandas y ligeramente doradas, pero antes de que
se frían del todo, sacar de la sartén y escurrir el aceite.
En un bol batir los huevos, hay quien recomienda batir primero las claras, casi hasta
punto de nieve, añadir luego las yemas y seguir batiendo hasta conseguir una buena
mezcla. Yo bato los huevos a la manera clásica, con un tenedor, pero se puede hacer con
un batidor manual, yo no lo haría con la batidora eléctrica.
Echar las patatas y la cebolla sobre los huevos batidos y remover bien para que quede todo
bien mezclado. Rectificar de sal.
Poner al fuego una sartén, que tenga un buen fondo para que no se pegue, echar dos
cucharadas de aceite y cuando esté caliente, mover la sartén para que quede bien
aceitada, entonces echar la mezcla de huevos, patatas y cebolla y extenderla bien. Bajar
el fuego y mover con movimientos circulares para que la tortilla "baile" y no se
pegue. Dejar cocer hasta que se vea que empieza a burbujear.
La vuelta a la tortilla (aparte de otras connotaciones), tiene un arte, yo se la doy con
un plato llano, pero se puede usar una tapadera plana, e incluso hay artilugios de
aluminio o de cerámica para voltear tortillas.
Si la sartén ha quedado muy seca, echar otras 2 cucharadas de aceite y cuando esté bien
caliente, echaremos de nuevo la tortilla, dejándola resbalar cuidadosamente, desde el
plato a la sartén. Bailarla de nuevo con movimientos circulares y dejarla cocer entre 1 y
2 minutos, dependiendo del gusto de los comensales, pues a unos les gusta que quede
tostada por fuera y casi cruda por dentro y por el contrario a otros les gusta bien
cocida. Hay quien emplea la prueba de pinchar con un palillo de dientes y cuando salga
seco ya estará.
Se puede comer caliente, pero también está buena fría y porque no, hasta en bocadillo.