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Boletín 115 - Otoño  2009   Titulares I  Noticias |  Fiestas 09 | Divulgación | Historia |  Documento
                           
Noticias  >  Desde La Mata  I  Los hijos del pueblo I   Nuestros difuntos  


 

   Durante el verano, aparte de las labores de las huertas, de regar los prados, coger la hierba y de atender al ganado las dos familias que aún lo tienen, lo importante es que se abren la mayoría de las casas, por no decir todas, pues viene la gente con sus familias que hace que el pueblo parezca otro. Es para estar muy contentos de que sea así.  
   Hay tertulias por las noches, el teleclub se llena de chavales y de la juventud, se va al río, las bicicletas no se están quietas y hay que tener más cuidado con los coches. Y al final llegan las fiestas que son mejores cada año.

  Comenzamos julio con los días tan calurosos o más que antes, lo que hace que los hombres se ocupen mucho en regar los prados y aprovechar bien el agua de las presas cuando les toca. Los jardines y las huertas se riegan como se puede.  Como desde hace veinticinco años, los monitores del campamento Jumavi vinieron antes para colocar las tiendas y los tablones en el río para hacer la piscina donde el Pozo de los Asturianos. 

Baño en el pozo los Asturianos

      El día 8 ya vino la primera tanda de chicos y chicas algo mayores.  El río baja más que seco, reseco, pues en bastantes sitios se pasa bien por las piedras. Los puertos hay que hacerlos ahora con sacos de papel, tablas y tapines pues no dejan hacerlo con plásticos y lonas que lo hacía más fácil.
  Un camión debió romper parte del tablero de la canasta de baloncesto que está en la plaza, aunque se puede jugar.
  Se fue la primera tanda del campamento el día 18 que vino el segundo con chicos mayores; este año han recortado dos días que será por lo de la crisis. Lo bueno es que llegan chavales que conocen que existe La Mata y nos recordarán.
  Alguien abrió mal alguna compuerta de riego y el caso es que hubo una inundación de madrugada de la Presa Grande por donde el camino de La Moral y se llenaron de agua el camino, las huertas, el parque y las casas de Manolo y de los mejicanos; hasta que alguno se dio cuenta y avisó y se pudo cortar tanta agua como corría.
   Colocaron una farola en la calleja donde vive Juaco y alumbra casi hasta la presa y  la salida de las cuadras de Lucinio y Luis; comenzaron a arreglar más el Teleclub sacando a la vista la piedra y los ladrillos de las ventanas y puertas de antes, dieron pasta y pintaron las paredes del almacén que han hecho por detrás. 
   El día 25 bautizaron en León a Julia, hija de Manolo Valladares y Maite, nieta de Amador y Nila. 
  Hasta muy vencido el mes no llegaron más veraneantes; se ve que lo dejan para agosto o que no hay mucho dinero o se quiere ahorrar. Y eso que el tiempo sigue demasiado bueno por aquí comparado con tanto calor como hace por otras partes.   Se fueron los del campamento el día 30 y este año quitaron los tablones del río, sería por equivocación, porque luego dejaron a los del pueblo colocarlos y así poder bañarse cómodamente durante todo el verano.  

Hacendera para preparar la Bolera

  Pedro, el del bar Las Colineras, hizo un poco de huerto y jardín donde el parking y los cuidó mucho porque enseguida había frutos y flores y llamaban la atención.  Hubo que recoger la hierba de los prados aunque no debió haber mucha, porque hay que comprar camiones de paja para completar el alimento del ganado.

   No se ha visto desde hace años un mes de agosto como el de este año de tanto calor y sol a rabiar; las hojas de los robles del Castillo y de todo el monte para el otro lado del río, se secaban como en otoño; es que no ha caído una gota de agua. En el otro monte, el de la carretera, está igual, aunque como hay pinos no parece tan seco; como un día haya una chispa o una cerrilla arden hasta las piedras. 
  Como las fuentes de la Plaza y de la Plazuela no echaban nada de agua hubo que arreglar de nuevo el manantial de La Llamosa, desviando el cauce por el arenero antiguo a ver si así mejoraba; aunque ni por esas, porque hay solo un hilillo en las dos fuentes, que da mucha pena verlos así; habrá que esperar a que rieguen más y a la lluvia de otoño.
  Los chavales organizan partidos de fútbol con los de Sopeña en el parque y al otro día se van en bicicleta al pueblo de ellos. Han construido en Entrerríos dos bases, uno para chicos y otra para chicas, con la madera sobrante de la corta y allí se reúnen para lo suyo; también, juegan a las cartas y a las maquinitas y ven tele en el Teleclub, porque les gusta y porque tampoco ellos pueden aguantar tanto calor por la calle.
  Al párroco D. Teotiste le hicieron el día 23 un homenaje todos los pueblos a donde asiste con una Misa, regalos y convidada en Barrillos; nuestro  pueblo le obsequió un reloj que gustó a la gente.  

Román cosechando la alubia

  De fuera de España vinieron Tomás Rodríguez y Mirta, Adelia con su hija Angelines y el nieto Samuel y unos días Mari Nieves, aunque su hijo Esteban ha pasado más tiempo con el abuelo Antonio. 
  Siguió el agua de las presas a corrida, de finca en finca, y por horas o minutos según el tamaño de la finca.
  La pareja de cigüeñas se marchó y este año no criaron; muchas golondrinas se marcharon aunque esperaron algo más las que tenían crías. Hay muchos avisperos que han picado a más de uno y las moscas están rabiosas y ofensivas como nunca.
  Tuvimos un Concejo y el presidente, Jesús, informó de las obras hechas y de las que se van a hacer, y demás cosas, como que hay que estar atentos para que no nos quiten la Ermita de S. Tirso, que es nuestra. Los de Pardesivil con mucha fiesta inauguraron un pendón que no tenían. 
  Se hizo un mercadillo de cosas y de los restos de sudaderas  de otros años para sacarlo todo fuera y conseguir, de paso, algo más de dinero para las fiestas.
   Un día se puso muy frío que venía del norte, refrescó por la noche y a la mañana siguiente buen rocío que hubo.
  Al final, la semana de las fiestas que ya se cuenta todo lo que hubo en otro lugar del Boletín. El jueves tuvimos una plaga de mosquitos que lo llenaban todo y entraban en las casas por la luz y las farolas de las calles se nublaban por los montones que había.
  La Bolera, junto al Teleclub, ha quedado muy bien, pues una buena cuadrilla de hombres, en dos días de hacendera,  prepararon el castro de nuevo y cercaron con postes y troncos de madera preparada.  
   Ha habido buenas partidas de bolos durante todas las tardes, con pinchos y bebida que alguien siempre traía. 

Vacunación de perros

 Septiembre ha mantenido el buen tiempo y así se sigue disfrutando los pocos que nos quedamos, algún matrimonio jubilado y los abuelos con los nietos que se quedan hasta que comiencen las clases. De aquí solo Tais y Joel  van a la escuela de La Vecilla; Iris va al instituto de Boñar. 
  Hubo dos clases de manualidades: una para hacer nudos de alfombras y otra para hacer cestos de mimbres; Lucinio lo hizo con bilortas. 
  Da pena ver los prados sin apenas otoños por lo que hay que seguir regando para tenerlos a final de mes. Las frutas de los árboles están la mayoría cocosas, aunque hay muy buena cosecha de hortalizas, legumbres  y patatas de los huertos a base regar mucho; también, hay muchas flores en los jardines.
  Está todo muy seco y los jabalíes bajan a buscar comida, porque en el monte no debe haber ni raíces para comer, hasta han visto alguna camada, lo que es raro; además, dicen que se ven muchos, así que hay que dejar a los perros cerca de los maizales para que los ahuyenten.
  Da pena ver lo abrasado que está todo y cómo se adelanta el otoño en el color amarillento de los árboles y en el cantar de los grajos que están tristes.
   May Panera, hija de Donato y Mari Carmen que tienen su casa en  La Fábrica ha tenido una niña que se llama Lucía.
   Durante todo el verano, algunos han aprovechado para hacer arreglos en las casas: Juan Fernández arregló el tejado de la suya, Carmina, Vely y las monjas pintaron las fachadas y éstas arreglaron el piso de cemento, Juan Carlos levantó el muro de su finca en la carretera, Luis Ignacio finalizó la cochera en la huerta, José Tarodo rejuntó las piedras de las fachadas de su casa, Ruper colocó madera en el piso y Ángel y Pauli han sacado la piedra en el portal con la puerta de piedra tan antigua que hay; Camino ya vivió en la suya aún no terminada del todo. 
  Muchos han colocado las antenas nuevas  para ver la televisión por TDT, aunque no se ve bien del todo en algunas zonas del pueblo y según las horas. Hay moras y escaramujos en las sebes, pero son pequeños porque no han tenido agua.
  El acceso al pueblo desde la Carretera por el Camino del Arroyo ya está acabado, con la acera por un lado junto al cerramiento de dos fincas con muro y alambrada; también, se hizo un poco de entrada a la casa de Juan y Margarita.
  El día 17 falleció en Boñar Adolfo Fernández que había nacido y vivido bastantes años en la casa de la familia en Los Cantarales y ahora vivía entre Bilbao y Madrid; escribía sobre sus recuerdos en nuestro Boletín. 
  Miguel Ángel ha bajado las vacas del Puerto a los prados porque había poco pasto allí arriba a causa de la sequía. Se empieza a ensilar el maíz para el ganado por el invierno.
  Han colocado tres espejos en tres cruces de calles para ver mejor los conductores y los chavales que van en bicicleta a toda velocidad y así evitar accidentes; están en la carretera junto a la caseta, en casa de Santos y Sinda y en la calleja donde la huerta de Antonio. 
  En el Teleclub se juega una partida de cartas por las noches la media docena de vecinos que dan el paseo y hacen algo de tertulia. Hubo una reunión para concretar lo de la gimnasia de mantenimiento y se preparó el salón quitando sillas y mesas.
  José Antonio Rodríguez Sierra está tirando lo que era una corte de ovejas y cabras de su abuelo materno muy antigua en el Campillín y dejará una tapia. Sólo queda ya la casa muy vieja entre las de Lucinio y Juaco. 
 Se vacunó a los perros contra la rabia.  El sábado último vinieron tres autocares y varios coches con personas mayores al campamento y pasaron el día celebrando la fiesta de S. Vicente de Paúl, que es el fundador de las Hijas de la Caridad.
  El final del mes siguió con calor durante el día y refrescando ya bastante por las noches, con algún que otro rocío por las mañanas. Pero se va el verano sin llover porque solo lo hizo en estos meses una mañana que es nada de nada; aunque el último día del mes llovió algo por la tarde.
  Hay unos carteles en el tablón de anuncios para inscribirse en el Aula de Salud  de actividades de memoria y relajación, en el Aula Activa para hacer juegos y talleres creativos,  la de Gimnasia de mayores y otra para conocer las setas de Castro del Condado. 
  Los de la Peña La Caseta se reunirán el día 10 de octubre para celebrar la comida que hacen cada año como recuerdo.


 LOS HIJOS DEL PUEBLO: NOTICIAS

Tomás y Mirta

  El verano es un tiempo estupendo para compartir noticias entre los Hijos del Pueblo que aquí viven y quienes acuden a pasar unos días La Mata.   
  Los encuentros entre unos y otros  en las casas, los paseos o las tertulias promueven que permanezca y se acreciente la convivencia. 

VISITAS 
 
Tomás Rodríguez y su esposa Mirta, que viven en Buenos Aires, Argentina, han pasado varias semanas en el pueblo que no visitaban desde hace años. Han compartido buenos ratos con sus hermanos, cuñados y sobrinos y conocer al más pequeño de la familia, como es Iván; también, con los vecinos del pueblo, particularmente con los vecinos de su edad.
  Bienvenidos entre nosotros y que vuelvan pronto.

NACIMIENTO  
   Lucía nació en Basauri, Vizcaya, el día 27 de agosto. Es hija de May Panera y Félix Quijano, y nieta de Donato y Mª Carmen que tienen su casa en La Fábrica.  
  Como abuelos, hijos y nietos pasan buena parte del verano y otras ocasiones en el pueblo, pronto está nueva criatura estará en La Mata y se la verá crecer.

Lucía

ENFERMOS  
 
Román Panera se ha tenido que operar de una rodilla, Benito visitó el hospital para mejorar sus riñones, Joel pasó el verano con una muñeca escayolada por caerse de su bicicleta y Monse Valladares estuvo la fiesta con un pie también escayolado; Toño, el marido de Vely, dio algún susto pero sin importancia. 
 Todos se reponen bien de sus males, como deseamos que lo hagan de tal modo cuantos Hijos del Pueblo padezcan enfermedades y achaques.

  DIFUNTOS
 
El pasado 17 de septiembre falleció en Boñar, donde pasaba largas temporadas, quien fue nuestro vecino durante bastantes años, Adolfo Fernández López.   Tenía 87 años de edad y hace tres años había sido enterrada su esposa Gloria en la misma localidad.    Nuestro pésame más sentido a sus hermanas Mª Ángeles y Juana y a sus hijos Miguel Ángel y Gloria Elisa; también, a sus cuñadas Mercedes y Eloína.  Descanse en paz este buen Hijo del Pueblo al que ofreció su esfuerzo y buen hacer por su intensa colaboración literaria en nuestro Boletín, de lo cual damos testimonio en otra página.  

Jesús del Riego Ruíz en el Homenaje a los Hijos del Pueblo por sus 80 años

   DESDE MÉJICO Y PERÚ 
 
 Felipe Muñiz Fernández cumplió 80 años el pasado 1 de septiembre. No pudo asistir al Homenaje que el pueblo tributó a quienes como él lo recibieron el día 30 de agosto durante las Fiestas, ya que lo recibía de familiares ya amigos en Méjico donde reside.
  Participó de alguna manera al leer su hermana Emilia lo siguiente enviado por él a tal fin: 
  “Mi vida en La Mata, tanto mi niñez como la parte de juventud que viví en ella, puedo asegurar que fue un tiempo que forma parte de los grandes recuerdos felices que guardo. 
  La Mata tenía para mí un encanto especial, pues era llegar “al lugar”. 
  Sería muy largo y muy difícil contar todos los sentimientos de mi corazón y todos los recuerdos que se agolpan en mi mente: todos ellos vivencias inexplicables e intangibles, pero reales. 
  Me atrevo a asegurar que si me hubieran dado a escoger un lugar para nacer, ese sería LA MATA, un pueblo con duende. Gracias a todos”. 

   Por su parte, Plácido Fernández, nos deseó desde Trujillo, en Perú, donde reside, toda clase de felicidades y de estupendas fiestas en el mismo momento de la Velada del Corral de las Sopejas al conectar con nosotros vía telefónica y por móvil.

  RECONOCIMIENTOS  
 Durante el desarrollo del Corro de Lucha Leonesa el pasado día 30 de agosto, la Federación de la misma entregó a nuestro alcalde pedáneo, Jesús Campos, un “cinto de luchar” como reconocimiento de la labor que viene haciendo la localidad de La Mata de Curueño, desde hace muchos años, promoviendo la realización del Corro todas las temporadas y por la reciente colaboración para ayudar al país de Togo.
  Al mismo tiempo, el Club de Lucha “Los Leones” hizo un regalo al único luchador en activo del pueblo, Joel Rodríguez con sus 12 años, el cual sigue la estela de luchadores como Fernando y Toño Getino.

   EL BOLETÍN EN LA PRENSA 
  El pasado 15 de septiembre apareció en el periódico de la provincia, La Crónica de León, un reportaje firmado por Faustino Fernández donde se hacía un recorrido por las publicaciones leonesas de ámbito local.
  Destaca el periodista “por su longevidad desde 1979, después de una andadura de más de 30 años y más de cien números publicados el Boletín ‘La Mata de Curueño, un pueblo que nos une’ que, también se encuentra disponible en Internet.  Esta revista local decana de la comarca y, seguramente, la que más números ha logrado publicar de este tipo de revistas, ha encontrado una fórmula muy práctica de subsistencia: ser una especie de ‘carta’ para todos los vecinos, especialmente para los que viven lejos de su pueblo, a los que hace llegar las noticias cotidianas del lugar, junto a viejas fotografías y algo de historia”.

  LAS FIESTAS EN INTERNET
  Quienes deseen participar virtualmente de nuestras pasadas fiestas pueden hacerlo visitando el Blog de la página Web de La Mata  o en el servidor Youtube, donde están colocados varios vídeos dedicados a las citadas fiestas.


NUESTROS DIFUNTOS

                                                      

ADOLFO FERNÁNDEZ LÓPEZ   1922-2009

  El 17 de septiembre, tras años de lucha con una dura enfermedad, nos dejó nuestro paisano Adolfo Fernandez López.
 Murió en su tierra, León, rodeado de sus seres más queridos. El día 18 se celebró la ceremonia-funeral de cuerpo presente en Boñar, a la que acudieron numerosos amigos y vecinos para darle el último adiós y donde solo se escuchaban palabras de afecto hacia su persona.
 Es difícil resumir en una página su vida, porque su biografía está llena de experiencias, muchas de ellas contadas por él mismo en el Boletín.
 Nació en La Mata el 8 de mayo de 1922 siendo el 8º de los 9 hijos habidos por Gregorio Fernández y Elisa López. Vivió allí sus primeros años de travesuras cuidado por sus hermanos mayores sobre todo por Consuelo, hasta marcharse a Caldas de Besaya (Cantabria) para estudiar con los Padres Dominicos. Pero sus estudios se vieron truncados con el estallido de la Guerra Civil en 1936, y de vuelta a La Mata se dedicó a ayudar en casa con las tareas agrícolas y ganaderas, pues los hermanos mayores, Felipe, Amancio, Paco estaban en el frente.
 En los años de la postguerra Adolfo viajaba frecuentemente a Boñar a visitar a su hermano Amancio, enfermo por secuelas de heridas de guerra, y en esos viajes conoció a Gloria Alvarez-Acevedo. El 20 de diciembre de 1951 contrajo matrimonio con ella en la capilla de la casa solariega que esta familia posee en Otero de Curueño.
 Después de casarse Adolfo y Gloria vivieron 11 años en la Mata, donde nacieron sus hijos Miguel Angel y Gloria Elisa, y en 1962, preocupado por dar estudios a sus hijos habia decidido marchar a León capital, pero la llamada de sus hermanos Paco y Antonio hizo que se estableciera con ellos en Baracaldo, donde abrieron varias carnicerías en distintos barrios, siendo la más conocida la primera en la plaza de abastos donde ellos mismos despachaban como infatigables trabajadores. Gloria por su parte tuvo durante varios años una mercería-perfumería.
 Los desvelos y sacrificios de esos años fueron recompensados con la satisfacción de ver como sus hijos terminaron las carreras de Medicina y Derecho.
 Por su carácter afable y enorme profesionalidad, nunca tuvo un mal gesto ni una mala palabra con los dependientes ni con los clientes, fue siempre respetado y querido por todos.
 Adolfo y Gloria pese a integrarse plenamente en Vizcaya mantuvieron siempre los lazos con sus queridos pueblos leoneses, pasando en ellos cada año la mayor parte de sus vacaciones estivales y por ello hicieron casa en Boñar, donde les encantaba pasar largas temporadas, Adolfo cultivando todo tipo de hortalizas para el gasto de la casa, mientras Gloria cuidaba del jardín, y disfrutando de la fruta de los árboles que tenían, sobre todo los cerezos. A él le gustaba mucho poner guindas y cerezas en aguardiente procedentes de su huerta, que luego regalaba a sus hijos y amigos.
 A finales de los años 70, años complicados en Euskadi para los industriales, y cuando ya empezaba a pasar factura a su salud los esfuerzos hechos, decidieron dejar los negocios instalándose en Madrid.
 Adolfo, como no sabia estar inactivo se apuntaba a todo tipo de actividades manuales: pintura, flores, mimbre…hasta alfombras, pero últimamente se ocupaba más de escribir para el Boletín trimestral de su pueblo sobre el modo de vida en La Mata de su tiempo. Hoy sabemos que algunos de sus artículos han servido incluso como reseña para estudios monográficos como por ejemplo el de Juan Manuel Sandin Pérez “Los últimos setos vivos en la provincia de león”
 Fue un hombre muy cordial y un conversador tranquilo, le encantaba pararse a charlar con todo el mundo y en todas partes. Era por ello muy conocido y estimado en todos los sitios donde vivió.
 Aunque era muy casero viajó bastante por España, algunos países de Europa e incluso a Egipto, viaje que le impactó y recordaba especialmente.
 Los últimos años, por problemas de movilidad salía menos y se sentaba en la huerta, leía el periódico o veía la televisión, sobre todo noticias, debates, futbol, pelota-mano y los domingos la misa. Y si podía se acercaba a ver una partida de bolos, aunque le gustaban más los de antes con el birle.
 Aunque sintió mucho la muerte de sus hermanos y de algún cuñado, y que la de su esposa le dejó afectivamente herido, vivió también momentos felices disfrutando por ejemplo con ilusión y alegría del nuevo piso de León y gozando frecuentemente de la compañía de sus hijos y nietas que lo querían con locura y de los que se sentía muy orgulloso, y siempre esmeradamente atendido por sus cuñadas Mercedes y Eloina, con las que Aldofo y Gloria habían vivido durante años en Madrid y que cuando su enfermedad requería más cuidados no se separaron nunca de ellos.

 Queremos que sepas que dejas aquí mucha gente que te va a añorar enormemente porque tu huella ha sido muy profunda.
 Gracias papá por estos años, siempre pendiente y al lado de los tuyos, fuiste un buen esposo por 54 años y dejaste en nosotros el indescriptible orgullo de ser tus hijos. Sigue velando por nosotros desde el cielo y descansa en paz.

Tus hijos

Abuelito, siempre fuiste una persona increíble, a pesar de haber disfrutado muchos años contigo sentimos que nos han faltado años para seguir haciéndolo. Echaremos de menos tus historias y tu particular forma de contarlas, tu presencia y tu forma de ser. Pero nadie se va hasta que no se le olvida y a ti no te olvidaremos nunca.
                                                                                                                                                                                                                                Tus nietas

   


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