| La
Mata de Curueño (León) > Situación I Historia I Gentes I Cultura I Tradiciones I Boletín I Fotos I Fiestas I Turismo I Paisaje I Enlaces I Foro |
|
Boletín 104 - Navidad 2006
>
Titulares I
Noticias
|
Divulgación
| Historia
|
Documento |
Los pocos que por aquí estamos seguimos bien, gracias a Dios, pues ha sido un trimestre sin enfermedades ni para las personas ni para los animales. Aunque como siempre aparece algo que disgusta, lo malo ha sido la riada de octubre que rompió una pilastra del puente de Los Escavales y se hundió una parte, lo cual impide pasar al otro lado del río. No deja de ser un desastre.
Tuvimos la entrada del mes de octubre con bastante buen tiempo con unos días de buen sol que es bueno que no se meta pronto en agua. Sin embargo, a la semana ya vino la lluvia por esta ribera que hizo que el río creciera lo suyo con agua muy embarrada que hacía suponer que arrastraba tierra de las vallinas y de los carrascales de arriba.
En el ambiente se notaba humedad que no es buena para la salud y más si la niebla se pega al suelo como ocurrió un día; además una noche se levantó viento y hubo tormenta de las medianas.
Se murió en Pardesivil, Pascuala Getino Juárez que era hermana de Alberta quien estuvo casada con Eufemiano.
El día 14, que era sábado, la juventud de hace 25 años quiso celebrarlo como se había hablado durante las Fiestas del verano. Nos reunimos 24 ó 25 en la comida que hicimos en el Bar Las Colineras; recordamos muchas cosas, nos hicimos fotos y nos prometimos juntarnos más veces. Los jóvenes de ahora hicieron la comida en el Teleclub como hicimos nosotros en aquel año.
Se echaron las “suertes” de leña el día 15 por el valle de Perales, al lado del corte del año pasado pues quedaba parte con bastantes robles. Habrá que esperar a la primavera para hacer las labores de preparar y bajar la leña para el año. Se tiraron chopos de Plácido Fernández por El Sotín.
Tenemos la compañía de jubilados que disfrutan de la tranquilidad del pueblo y que les va bien para la salud. También alguna familia que otra viene el fin de semana.
Se van sacando las patatas y las verduras de las huertas y se ensila el maíz que cada vez se siembra menos; se recoge la poca fruta que hubo este año y no se puede ir por moras ya que este año no hubo apenas por tanta sequía. Alguno ha bajado leña del monte pero de la cortada el año pasado.
Las dos semanas últimas el tiempo no estuvo bien del todo, con bastantes días lluviosos lo que mejoró los robles y pinos de los montes próximos que adecentaron la cara que daba pena verlos con tanta sequedad de hoja. El último día de mes hubo buena tormenta con unos buenos truenos.
Noviembre comienza siempre con el recuerdo a los familiares difuntos y es motivo para llenar la iglesia y los dos cementerios, el cerrado y el nuevo, donde se rezaron responsos.
El día 4 fue un funeral en Sta. Colomba por Francisco Román Cuesta, hermano de nuestro vecino Román, el cual había muerto en Bilbao; hubo mucha gente de los pueblos cercanos y de León pues su hijo es dominico. Después, en el pueblo, hubo misa por Juliana Ugidos que hacía dos años de su fallecimiento.
Seguimos con más y más lluvia que no para nunca, con muy pocos días de sol, y los prados están verdes pero con mucha agua y lagunas que no sé cómo aguantan las vacas y los caballos que aún están en ellos. Aún queda agua en las presas para que beban los animales, pero luego se quitará y así evitar desperfectos en las acequias con las heladas.
La enfermera del ayuntamiento vino el día 10 a poner la vacuna antigripal a quienes aún no se la habían puesto. El día 11 celebramos solo con la misa la fiesta de nuestro patrón san Martín y dieron a besar la reliquia que tenemos del santo.
El río ha vuelto a crecer, en las peñas lejanas se ve algo de nieve, han bajado las vacas, las yeguas y las ovejas que pastan en la montaña. Algunos días hemos tenido niebla y cuando levanta siempre queda algo pegada al suelo.
Se veía venir lo que ocurrió cuando la riada del día 25, ya que hacía una semana antes que no dejaba de llover casi a “jarros” con tanto viento del sur, el río crecía más y más, los arroyos casi siempre secos bajaban con agua como el Arroyo de la entrada del pueblo que hubo que abrir la alcantarilla donde la casa de Juaco, el de Moncabrón, el de Gustifel y otros más, había lagunas en los prados. La noche del 25 el río metía mucho ruido y rugía de forma especial; por la mañana ya se vio que se había desbordado por el Soto desde Pardesivil, la zona alrededor de la casa de la Fábrica de Donato, el prado de Marisa y de Mª Ángeles, dentro del pueblo por el Campo y al final de los Cantarales por donde la casa de Paco y Paula, por Entrerríos, la finca de Valdefuentes y el Sotín y el Sotillo.
Lo malo era en el puente de los Escavales pues contra las pilastras estaban acumuladas cantidad de balsas, ramas, paleras y chopos grandes dejando poco sitio para que siguiera el agua que pienso que pasaría por encima, así que por la noche la cuarta pilastra se había roto y cedido la tapa del puente, por lo que se desplazaron alguna parte de las barandillas y otras estaban rotas dentro del río. Un gran desastre, pues nos quedamos sin paso para las fincas del otro lado y para el monte. Ahora a esperar que lo arreglen porque entre unos y otros tardarán en ponerse de acuerdo para hacerlo.
Durante esa semana vino mucha gente a ver el destrozo del puente que era como hacer turismo porque no hay otra cosa igual por este lugar; dicen que también vino alguna autoridad. El domingo una máquina limpió toda la “metralla” acumulada contra las pilastras.
Manolo y Emilia se fueron para Bilbao y antes lo habían hecho Agustín y Finita para Vitoria. Anita y Julián aguantarán algún mes más antes de irse a Castro Urdiales. Vely y Toño y Carmina y Bernardino van y vienen de Asturias. Pilar y Miguel están más tiempo aquí.
Empezó diciembre sin tanta agua que ya hartaba, con días nublados pues se veía algo de sol y enfriando por la noche con alguna helada no muy fuerte.
Durante el “puente” de la Inmaculada y la Constitución estuvimos más acompañados con gente en la Casa Rural y se aprovechó para visitar el puente hundido.
Dos familias hicieron la matanza de cerdos, que ya no se les hace sufrir tanto para matarles colocándonos sobre la mesa como se hacía antes que los gruñidos eran de órdago, pero lo demás sigue igual; alguna familia compra carne y sangre y hace chorizos y morcillas.
El día 17 se tuvo la reunión de los regantes de la Presa del Soto y se habló que hay que mantener limpias las presas y las acequias pues llevan tiempo y cada vez habrá más que arreglar; unos días antes se habían reunido en Pardesivil los regantes de la Presa Grande. Siempre recuerdan que hay que pagar las cuotas y hacer los trabajos en hacendera pues es cosa de todos que después hay que regar los prados, las plantas y los huertos.
Ese mismo domingo la Junta Vecinal se reunió para arrendar por cinco años un coto de caza que así se obtienen euros para las obras del pueblo. El coto está en el monte Gómez o de Las Solanas, al otro lado del río y que va entre La Vallina Grande, El Barberín y la cota de Lugán y el Serrón y la loma del Castillo; lo alquiló Jesús Antonio, un hijo de Bernarda y Román.
Tenemos noches con mucho frío, muy estrelladas y con heladas muy gordas que dejan escarcha por las mañanas; pero al mediodía da gusto el sol.
Alguna casa se adornó por fuera y un árbol de la plaza con motivo de la Navidad y se preparó el Nacimiento en la iglesia.
LOS
HIJOS DEL PUEBLO: NOTICIAS
HIJOS DEL PUEBLO
Reenviamos la cordialidad de algunas felicitaciones navideñas que siempre nos llegan comunicando para la gran familia de La Mata los cordiales deseos de paz, felicidad y prosperidad para todos. Así lo hacemos y así esperamos que se reciba en cada corazón que se siente Hijo del Pueblo.
BODA
En La Mata se casaron el pasado 14 de julio Sara Durántez Fernández y Daniel Pérez Uriol, ella hija de María Jesús y de Javier. Felicidad permanente para quienes saben que en el pueblo los días son más felices.
NACIMIENTO
Irati nació el 8 de octubre en Castro Urdiales y es la hija de Joseba Garrastatxu y de Pili Valladares, hijos, respectivamente, de Julián y Anita y de Amador y Nila. La Mata te espera, pequeña.
ENFERMOS
Pura, la esposa de Ángel Bayón Cuervo, que tienen su casa
en el Curtijón, está al cuidado de su hijo en Oviedo para tratar mejor su
enfermedad; y Angel, el hijo de ambos, ha salido del hospital y continua con
rehabilitación junto a su padre en La Mata.
Mª Amor Rodríguez Bayón sigue muy animada y se encuentra
estupendamente.
Otilia Bayón está muy recuperada de su fractura de
cadera.
Joaquín García Gafo ya ha venido por el pueblo después
de su visita al hospital.
Para ellos y para cuantos sufren enfermedades nuestros deseos de mejora y que los achaques de quienes la edad pasa factura sea pequeña y los superen pronto.
DEFUNCIONES
Francisco Panera Cuesta, hermano de Román, fue enterrado
en Sta Colomba el 4 de noviembre. Vivió muchos años en Sopeña donde se había
casado.
Murió en Pardesivil, Pascuala Getino Juárez, que era
hermana de Alberta, casada con Eufemiano Díez, ya fallecidos.
Para ellos el descanso eterno y consuelo para sus familiares.
PERSONAJES
Lo va siendo Joel Rodríguez Sierra, pues continua participando en los Corros de Lucha Leonesa en su categoría de Benjamines. Últimamente ha quedado campeón en la Liga de Escuelas de Base. Como no hace falta que se le anime pues tiene garra el chaval, esperamos que siga con su afición y haga conocer el nombre de La Mata en los diversos Corros de muchas localidades. Pero nuestro ánimo nunca le faltará.
Nuestro vecino, Joaquín Pérez ha pasado una temporada en Las Palmas de Gran Canaria con la familia de su hermano Teodoro. También pasó buenos ratos con Plácido. De ellos y de su actividad labradora plantando hortalizas en el pequeño jardín nos ha contado mucho.
FELICITACIÓN NAVIDEÑA
La nieta de Adolfo Fernández, Elisabeth, nos envía este dibujo navideño del que hacemos partícipe a todos los matenses como felicitación navideña. Ahora, que ha comenzado sus estudios de Bellas Artes, la invitamos a que sienta este Boletín como algo suyo y nos proporcione ilustraciones.

MARCELINO DÍEZ GONZÁLEZ 1928-2006
“Los padres mueren para el mundo, para los hijos permanecen en el corazón”
¿Qué puedo contaros de mi padre, si muchos de vosotros conocéis mil anécdotas
suyas?.
Agustín recordaba este verano cuando don Lucio decía:
¡Marcelino, quita el cinto!, y Marcelino mostraba que no llevaba cinto, solo una
cuerda para sujetar los pantalones e impedir que el señor maestro le pegase con
el cinto.
Lucinio, su “quinto”, comentaba mil y una anécdotas de sus
“pifias” de juventud, como cuando sus hermanos mayores, Eladino y Julián, les
habían dejado cuidando el horno para hacer carbón vegetal en Las Solanas y como
se escaparon a las fiestas de Pardesivil y se perdieron en el regreso por
el monte debido a la oscuridad de la noche, o las mil y una
vez que habían entrado a las huertas a coger manzanas.
Marcelino Díez González nació en La Mata el 30 de enero de 1928 y falleció el 29 de septiembre de 2006. Después de pasar el verano en La Mata, el 8 de septiembre tuvimos que ingresarlo con un proceso infeccioso del que no se recuperó. Sus restos reposan en el panteón familiar de Avilés junto a su esposa Aurora.
Marcelino fue el hijo pequeño del matrimonio formado por Ramiro y Delfina. Ramiro era de Gallegos y Delfina de La Mata y tuvieron cuatro hijos: Eufemiano “el topo de La Mata”, que vivió toda su vida en el pueblo, Eladino que se casó en La Cándana, Francisco que se casó en Barrillos y Marcelino.
Su adolescencia estuvo marcada, como la de toda la familia, por los diez años
que Femiano vivió escondido en la cuadra de la casa familiar, entre 1937 y 1947,
ocultándose por haber combatido en el bando republicano en Asturias. El miedo,
las denuncias y los golpes recibidos moldearon una persona seria y sencilla
que nunca quiso comentar aquellos años vividos.
Ayudó a sus padres en los años de la postguerra, hasta que
para no ir al servicio militar trabajó un tiempo en las minas de Matallana del
Torío y de La Ercina, desde donde volvía al pueblo los fines de semana que no
trabajaba.
En los años cincuenta se trasladó a Avilés (Asturias), donde
un convecino, Gregorio García Bayón, tenía un almacén de vinos, entrando a
trabajar como repartidor de vinos hasta su jubilación.
Se casó con Aurora Muñiz, una avilesina cuya madre había
nacido en Villanueva de Pontedo, en la montaña central leonesa y tuvieron tres
hijos: Juan, Carlos y Carmen, que todos conocéis, pues aunque seguimos viviendo
en Avilés, escapamos al pueblín nada más que podemos, pues es la mejor herencia
que nos dejó, su amor por La Mata.
Marcelino nunca tuvo interés en conocer Benidorm, Mallorca o Honolulu, nada más que tenía unos días libres, iba para La Mata. Así fue como desde el primer año de nuestras vidas, los tres hijos pasamos los veranos en La Mata, primero yendo en maratonianos viajes de tren y coche de línea y luego en un Seat 600 o en un Simca 1000. Cuando se jubiló, le decíamos que por qué no iban de vacaciones a algún sitio y siempre respondía que ya iba a La Mata, que como en La Mata no se estaba en ningún lugar.
| La
Mata de Curueño (León) > Situación I Historia I Gentes I Cultura I Tradiciones I Boletín I Fotos I Fiestas I Turismo I Paisaje I Enlaces I Foro |
|
Boletín 104 - Navidad 2006
>
Titulares I
Noticias
|
Divulgación
| Historia
|
Documento |