Irak, memoria de las mil y una noches (1)
Viaje realizado en el verano de 2001

Planeamos hacer este viaje con antelación, estábamos esperando a que la situación del país se estabilizase un poco y dieran facilidades para visitarlo. Así que cuando tuvimos noticias de que estaban llegando los primeros grupos de turistas, nos animamos a realizarlo a pesar de haber leído en una conocida revista de viajes este titular:” Irak, sólo para intrépidos”. Los motivos que nos llevaron a realizar este viaje fueron una mezcla de solidaridad con un país que estaba sufriendo un gran bloqueo y el interés por conocer el lugar donde se había desarrollado la primera civilización del mundo.
El viaje sería de dieciséis días de duración. Al vuelo Madrid – Amman seguiría un recorrido por el desierto Sirio hasta Bagdad de 900 Km., parando previamente en la frontera iraquí durante varias horas.
Por fin, Bagdad. Atravesamos la parte moderna de la ciudad hasta llegar al hotel.
Nuestros ojos buscan el Bagdad de los famosos cuentos de” Las mil y una noches “, el monumento de Murjana echando aceite en las jarras donde se escondían los ladrones del cuento “Alí Baba y los cuarenta ladrones “ dan fe de ello. Es de noche, el termómetro marca 42º C a las 11 de la noche, durante nuestra estancia en el país, esta será la temperatura más baja.

Amanece, desde el hotel contemplamos el río Tigris , altos edificios y una complicada red de carreteras que circunvalan la ciudad, todo ello cubierto por una fina calima debida al calor y al polvo que da ese tono grisáceo a las ciudades árabes.
El sur de Irak será nuestro destino durante los próximos días. Es el tercer día del viaje; comenzamos por la mañana por Agarguf, a unos 30 kms. de Bagdad; un zigurat de unos 57 metros de altura aparece parcialmente reconstruido.
Después de esta primera toma de contacto con los restos arqueológicos, comienza el contacto con la gastronomía del país. La comida en un restaurante local de Bagdad pone de manifiesto que vamos a comer bien en los próximos días: kebab, quzi (cordero asado relleno con arroz, almendras, pasas y especias), shawarma ( rodillos de carne de pollo y de cordero ), previa degustación de los típicos entremeses de países árabes como el humus y el muttabal ( puré de garbanzos y berenjenas respectivamente). Aceitunas deliciosamente aliñadas y otros platos preparados con verduras harán nuestras delicias en los próximos días. El pescado será también abundante en Basora y en Mosul.
La mañana del cuarto día la pasaremos en Babilonia ( a 90 kms de Bagdad ), ciudad gobernada por Hamurabi en el siglo XVIII a.C. Será durante el reinado de Nabucodonosor (605 – 593 a. C.) cuando adquiera su máximo esplendor. La puerta de Ishtar franquea la entrada a la ciudad, que todavía conserva algunos de sus antiguos decorados: toros, símbolos de Adad, dios de las tormentas ; dragones, símbolos de Marduk, el gran dios babilónico. Una doble muralla de 16 kms de largo rodeaba la ciudad.
En el interior de la ciudad restos de templos, palacios, calles rectas y anchas...; en las inmediaciones, restos apenas perceptibles de la Torre de Babel, que tenía 7 niveles y se elevaba a 91 metros de alto. Un sofocante calor nos ha acompañado durante toda la mañana, a pesar de ello hemos disfrutado de la visita.
Kish y Borsippa serán otros lugares de interés arqueológico que visitaremos este día. Kish significa “la roja”, por el color de los ladrillos de su zigurat. En esta ciudad vivió el rey acadio Sargón, fundador del primer imperio en la historia mesopotámica.
Borsippa tuvo importancia como lugar para el culto al dios Nabu, hijo del gran dios babilonio Marduk .Todavía se puede ver un zigurat de unos 47 metros, que originariamente tuvo siete niveles.
Kerbala y Najaf son dos lugares sagrados y de peregrinación para los musulmanes chiitas. En el Islam la escisión se produjo tras la muerte de Mahoma. Unos, eran partidarios de que la sucesión de Mahoma recayese en sus descendientes, el más inmediato de los cuales era Alí. Estos serían conocidos como chiitas. La revolución iraní les daría el poder por primera vez en un país musulmán.
Otros, encabezados por Aicha, una de las esposas de Mahoma, sostenían que el sucesor debía ser un miembro de la tribu del Profeta o el musulmán más apto para dirigir la comunidad. Éstos serían conocidos como sunnitas.
En Najaf fue asesinado Alí, yerno del profeta y en Kerbala los ejércitos del califa omeya masacraron a Huseín (hijo de Alí y nieto de Mahoma) y a toda su descendencia. Los chiitas toman a Alí como primer imán y a Huseín como el segundo. El duodécimo imán , murió cuando sólo tenía ocho años de edad, los chiitas creen que está oculto y esperan desde entonces su regreso para imponer la justicia en el mundo, lo que precederá al juicio final.
Llegamos a Kerbala al atardecer. Una gran explanada delante de la mezquita está llena de gente que acude a la llamada del almuecín. En esta ciudad, lo mismo que en Nayaf el respeto por las normas religiosas es muy estricto, ya que ambas ciudades están consideradas casi al mismo nivel de santidad que La Meca. Nos tenemos que vestir de acuerdo con las normas, pero nos sentimos a gusto ya que somos acogidos con amabilidad y además tenemos la posibilidad de estar inmersos de nuevo en este ambiente tan conocido para nosotros.
Al día siguiente hemos visitado ambas ciudades, destacando en Kerbala las mezquitas de Hussein y de Abbas y en Najaf el santuario del imán Alí Ibn Abi Talib.Aunque sólo nos han permitido acceder a los patios de las mezquitas, la visión de las cúpulas y minaretes dorados, sus fachadas repletas de minúsculos azulejos de colores y la espiritualidad que reina en el ambiente, nos hace pensar que la visita ha merecido la pena.
Muchos han sido los pueblos que han pasado por esta tierra, arrasando en muchos casos anteriores emplazamientos y fundando nuevas ciudades, quedando así enterrados los restos de lo que fueron antiguas civilizaciones. Uruk y Ur nos han mostrado los restos de la primera civilización del mundo.
Parece ser que la ciudad de Uruk desapareció al desviarse el río Eúfrates varios kilómetros de su cauce, perdiendo así su mayor riqueza: el agua.
Actualmente, las excavaciones están paralizadas, pero se puede adivinar la enorme riqueza arqueológica que esconde este lugar. Una familia del lugar vigila este yacimiento y nos ha ofrecido té y refrescos en su casa , después de una dura caminata visitando las ruinas bajo un sol abrasador.
Al atardecer un magnífico zigurat nos da la bienvenida a la llegada a Ur, la más importante entre las ciudades sumerias de Mesopotamia. Se aprecian también restos de viviendas, un palacio y un vasto cementerio que contenía alrededor de dos mil tumbas.

 

 
       
        Atardecer en Bagdad                  
                                 
       
        Zigurat de Agargut                  
                                 
       
        La puerta de Ishtar              
<<Muchos han sido los pueblos que han pasado por esta tierra>>      
     
 
     
         
 

Seguro que te gusta el DEPORTE.

¿Sabes si te gusta el ARTE?¿Crees que pueden tener algo en común?

Pues mira y luego decide.

- Estas son las ruinas del primer estadio olímpico conocido.

Tenía 192 m de longitud, y está en la ciudad griega llamada Olimpia. Carecía de gradas así que los espectadores se sentaban en los taludes de tierra que rodeaban la pista. Sólo los jueces disponían de asientos situados en la parte central de lado sur. Observa la marca de la meta en el suelo.


- En él actuaban atletas como éste :
El “Doríforo” o joven portador de lanza, es decir que era el campeón del lanzamiento de jabalina. Fue realizado por Policleto.
Esto que ves es una copia porque el original estaba hecho en bronce fundido con un sistema que se conoce como “a cera perdida” .(1)
Fue realizado en el siglo V a. C. .
Hoy al ganador le habrían dado una medalla después de subir al podium; entonces les hacían una estatua y se la ofrendaban a los dioses.
En realidad no había parecido entre la persona ganadora y su estatua, pero eso no importaba; todo el mundo podía leer su nombre en la base, y como los periódicos no sacaban su foto...( es una broma: no había fotos ni periódicos).
Observas que está desnudo. Todos los participantes en los juegos olímpicos iban desnudos.
Pero... las mujeres tenían prohibido acudir a las competiciones.
¿Tendrían todos los participantes este aspecto fuerte y musculoso? ¿serían todos tan perfectos? ¿estarían todos tan “cachas”?.
Probablemente no; el escultor los “idealizaba” conforme a un “canon” (2) o modelo de belleza.

Este otro lanzó el disco más lejos que ninguno. Le llamamos el “Discóbolo”.

Y así muchísimos más.


(1) Para realizar una escultura con el procedimiento de “a cera perdida” hay que modelar la figura en cera, se recubre de barro, yeso u otra substancia refractaria de modo que esta última capa se adapte perfectamente al molde en cera, reproduciendo todos los detalles en negativo. Cuando se ha secado todo, se practica un agujero en la parte superior y otro en la inferior, vertiéndose por el primero la colada de bronce fundido que sale derretida por el otro orificio. Una vez enfriado el metal, se fractura el molde y se desprende la estatua. Para que esta no sea maciza se requiere una labor más compleja, en que la cera lleva un “alma” interior de la misma materia refractaria.

(2) Un canon es una regla de las proporciones del cuerpo humano conforme a un tipo ideal. Es decir, que la belleza del hombre, o de la mujer, consiste en uuna relación armónica entre las diversas partes del cuerpo. Por ejemplo, la altura total debe estar en relación a las distintas partes del cuerpo: cabeza etc.

 
                                     
               
Doriforo
El Discóbolo
       
       


Jóvenes magrebíes en Santander: náufragos buscando puerto.

“ En los alrededores del puerto de Tánger se puede ver a grupos de adolescentes, casi niños, merodeando, esperando un descuido, la oportunidad de aferrarse a los bajos de un camión para dar el salto y cruzar al otro lado.”


Habíamos oído que en Andalucía, Levante, Cataluña o Madrid se estaba produciendo un fenómeno que empezaba a traer de cabeza tanto a las Administraciones Públicas como a los ciudadanos: el constante aumento de menores inmigrantes no acompañados en las calles de las ciudades.


La situación socioeconómica del continente africano, más concretamente la de Marruecos, y la proximidad del continente europeo, entre otros factores, hace que numerosos adolescentes decidan probar fortuna y dar el salto a la península para iniciar su aventura personal como emigrantes clandestinos.


Llegan en busca de su propio sueño, casi siempre estimulado por cualquiera de las cadenas de televisión españolas que se sintonizan sin ninguna dificultad en el norte de Marruecos. Se conciben a si mismos como “mayores de edad”, algunos jugaban ya un papel importante en sus casas. Para ellos cruzar el Estrecho, emigrar, les hace identificarse con los adultos. Quieren trabajar, ganar dinero para ayudar a sus familias y participar como protagonistas del triunfo individual que promete la exuberante sociedad del bienestar a todos aquellos que viven amparados por ella. Lo que encuentran es de todos conocido. Si son menores, el Estado se hace cargo de su custodia, para lo cual ha resucitado los antiguos de los Centros de Acogida, sin ofrecer otras propuestas más acordes con la realidad y las aspiraciones de estos adolescentes. Las leyes no les permiten trabajar y como alternativa se les ofrece formación. La mayoría recorre varios Centros probando y buscando alguna salida inmediata. Finalmente los que aceptan este obligado cambio de objetivos y se adaptan a las nuevas normas y a la disciplina de los Centros, pueden tener una salida aceptable a medio plazo. Queremos creerlo... Los que no, son los que deciden labrarse su propio futuro y forman los grupos que vemos por las ciudades, explorándolas y buscando sus propias alternativas de supervivencia más bien fuera que dentro de la legalidad. Hasta hace poco estos últimos eran los menos, pues la posibilidad de obtener “papeles” que les proporcionaban algunos Centros, estabilizaba su situación, constituían su horizonte, su esperanza y una posibilidad de integración. Pero los tiempos están cambiando. La nueva orientación de la Administración impone la paralización de expedientes, dejar correr el tiempo... y esperar a que llegue la mayoría de edad. Después, a la calle, porque ya no son responsabilidad del Estado. En otros casos se aplican pruebas biológicas obsoletas (diseñadas en otros tiempos, para otros fines y con un margen de error de 18 meses) y se desoyen las recomendaciones de la propia fiscalía de tener en cuenta la edad inferior de la horquilla que los servicios médicos señalen. De esta forma se les declara mayores de edad y se les pone de patitas en la calle, sin papeles y, por lo tanto, sin posibilidades de vivir dentro de la Ley.


No es un problema menor, se calcula que hay más de 4.000 menores no acompañados en este momento en España.
Los efectos de esta política deliberada, motivada por el terror de las Administraciones a un supuesto “efecto llamada” y por la absoluta dejación de las responsabilidades que, por ley, les corresponden, en relación a la búsqueda las mejores soluciones para el bien del menor, ya se deja sentir y, en ciudades como Bilbao, se ha multiplicado por cuatro la pequeña delincuencia juvenil, y lo que se ahorra en prevención se gasta con creces en centros de reforma, con todas las consecuencias que ello, obviamente, conlleva.


En Cantabria esta situación que se nos antojaba lejana comienza a tomar cuerpo. La política de la Administración Autonómica o Municipal en cuestiones de inmigración no existe como tal o, mejor dicho, la que se practica, bien se la podría calificar como “política del avestruz”. Existen sí, actuaciones puntuales, siempre a remolque de la realidad. Se salva la cara mediante exiguas subvenciones con las que, a duras penas y con un exceso de voluntad las O.N.G., tratan de hacer frente a un problema que les desborda.


Por el momento en la comunidad de Cantabria el fenómeno podría ser abarcable, pero si las Autoridades persisten en la pasividad de que han hecho gala hasta el momento actual, se convertirá, con toda seguridad, en un problema de muy difícil solución. Es, pues, urgente e inexcusable, la elaboración de un plan de inmigración que, con la participación de todos los sectores implicados, proponga las soluciones y provea los recursos necesarios que superen la actual política de improvisación y parcheo.


En el tema de menores inmigrantes la inexistencia de una planificación racional trae como consecuencia una política que, como mínimo, se podría calificar de errática. Por un lado, cuando se habla de menores españoles, se habla de planes de acogimiento familiar, de pisos tutelados, se aducen los negativos efectos que produce la permanencia durante largos periodos de los menores en centros públicos, que pueden llegar a afectar al desarrollo psicológico del niño, se mencionan nuevas orientaciones en el tratamiento de estas situaciones, se llama a la solidaridad social, etc. Pero cuando los menores tienen la condición de inmigrantes, tales planteamientos palidecen. En estos casos sí son buenos los centros de acogida de antaño y se les coloca a todos juntos formando un gueto. Lo más apropiado para su integración…En esta línea se optó por la creación de un centro de acogida en Torrelavega gestionado por Cruz Roja, que en un principio parece que funcionaba con cierta dignidad. En la actualidad este servicio ha sido cerrado y se ha transferido a los menores a un improvisado Centro situado en una zona rural, gestionado por una Asociación dedicada al tratamiento de toxicómanos, sin experiencia en el tema, que se ha hecho cargo de la guarda de los menores.


Sin embargo, a la sede de “Cantabria Acoge” acuden, en un goteo incesante, adolescentes en su mayoría de origen magrebí, que se escapan de éste y otros Centros de Acogida y que desde la Asociación, dada su condición de menores, se aconseja regresar a los Centros o se acompaña ante el Fiscal de Menores para que conozca y decida sobre su situación. Junto a éstos, acuden también aquellos a quienes se declara mayores de edad mediante las referidas obsoletas e injustas pruebas biológicas y los que son obligados a abandonar los Centros de Acogida al cumplir los dieciocho años.


La falta de soluciones para paliar la situación de este colectivo está provocando la formación de grupos marginales que malviven en inmuebles abandonados o en condiciones igualmente penosas, dedicándose a múltiples actividades con creciente peligrosidad social. Estos jóvenes, legalmente mayores de edad, no tienen una familia de referencia, carecen de las herramientas básicas para la integración social, poseen una formación muy deficiente, un gran desconocimiento del funcionamiento de nuestra sociedad y unos parámetros culturales diferentes que generan una alta inadaptación social.


En la actualidad desde Cantabria Acoge se está trabajando con un grupo de estos muchachos y se pretende consolidar y ampliar esta actuación. Se ha elaborado un proyecto que trata de crear un proceso de integración para estos jóvenes inmigrantes con graves problemas de inserción sociolaboral y en riesgo de exclusión. Para lograr este objetivo, el proyecto, para el que se ha conseguido financiación de la Fundación Un Sol Mon de Caixa Catalunya, se apoyará en cuatro líneas de actuación que constituyen los pilares básicos para la integración de estos jóvenes: acogida, tutorización, formación e inserción laboral.


Mediante la acogida, ampliando lo que tradicionalmente entendemos por este término, se les proporcionará los medios necesarios para su subsistencia durante el periodo de formación e inserción, ya que, en la mayoría de los casos, carecen absolutamente de ellos. A la vez, el gabinete de asesoría jurídica procederá a la documentación de los muchachos, en los casos que lo requieran, y a la legalización de su situación, condición indispensable para salir de la marginalidad a la que están condenados.


Dadas las características de los jóvenes y en especial la falta de referentes familiares próximos todo el proceso será tutorizado, realizándose un seguimiento individualizado y un apoyo psicológico de cada joven hasta su integración.


El proceso de formación, eminentemente práctico y dirigido a su inmediata incorporación laboral, combinará la formación específica profesional (pintura, albañilería, fontanería), con las áreas de habilidades sociales, enseñanza del castellano, orientación laboral, etc.


La inserción laboral, que se apoya en el servicio que Cantabria Acoge ofrece a los inmigrantes, se refuerza con la creación en el proyecto de un fondo para la concesión de microcréditos dirigidos al autoempleo, para los casos viables pero de difícil inserción en empresas convencionales.


Gran parte de la actividad que genera el proyecto se apoya en la estructura de Cantabria Acoge, en el uso de los recursos sociales y en la participación del voluntariado de la Asociación.


Hay mucha ilusión puesta en este proyecto. Es una iniciativa modesta pero, desde mi perspectiva, cada persona que conseguimos regularizar es un mundo que se abre. Significa restituir su derecho a hacer realidad sus sueños, su derecho a la dignidad, a la igualdad de oportunidades. Es importante no olvidar que la lucha por la integración de los inmigrantes es la lucha por la generalización de los Derechos Humanos de todos los habitantes del planeta por el hecho de serlo, independientemente de su nacionalidad. En definitiva, cada persona que ayudamos a cruzar el umbral de la marginalidad, se convierte en una pequeña batalla ganada en la guerra contra la “ley del embudo” por la que se pretende hacer pasar a las dos terceras partes de la población mundial… una gota de esperanza.

Juan Carlos Velasco Trueba
(Asociación “Cantabria Acoge”)

       
         
               
                                             
 
         
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