n el mes de marzo de 1998 una
matanza de escolares en Jonesboro (Arkansas )
perpretada por dos niños de 11 y 13 años
conmocionó al mundo. Sin embargo no era
éste un hecho aislado, sino el culmen de la
violencia que la sociedad en general y los
centros educativos en particular venían
detectando como un fenómeno preocupante. El gran
debate que surge en los meses siguientes se
centra en lo que respecta a nuestro país en dos
aspectos. En primer lugar, conocer si en nuestros
centros existe realmente el problema y en
segundo, saber qué alcance tienen los hechos
violentos y si pueden compararse con los
acaecidos en EEUU y en el resto de países de
Europa. Hay quien niega que en nuestras escuelas
exista violencia propiamente dicha, si bien se
reconoce generalmente que se dan casos de
victimismo entre alumnos y situaciones de
indisciplina bastante generalizadas que por
habituales forman parte de la convivencia diaria en el aula aunque
son causantes de no pocos conflictos. También
llama la atención que mientras unos nieguen que
los casos de violencia escolar hayan aumentado en
los últimos tiempos, sino que ésta ha existido
siempre, otros denuncian el alarmante incremento
de los casos aludidos en los últimos años. Cabe por tanto enfocar el apartado
en los siguientes supuestos: ¿existe realmente
violencia escolar en nuestros centros educativos?
¿Qué clase de perturbaciones se han detectado?
¿Qué diferencia existe con los casos de otros
países de nuestro entorno cultural o incluso de
otras culturas más lejanas?
Empecemos por lo foráneo
para aproximarnos después a lo nuestro.
Comenzaré tratando de
reflejar la desazón que produjo en todo el mundo
los terribles sucesos de Jonesboro mencionados al
principio. Una revisión no demasiado detenida de
lo publicado en servidores de EEUU nos aproxima a
este sentimiento, incluso en un país donde el
uso de las armas es generalizado y la violencia
compulsiva se manifiesta a menudo en masacres que
retransmiten-a veces en directo- las principales
cadenas de radio y televisión. La voz, semanario
publicado en Miami (Florida) dice en uno de sus
artículos al que titula "La violencia
escolar":"Los hechos terribles de
Colorado, difíciles de olvidar, nos han cambiado
la vida. Se perdió un poco la confianza entre
padres, maestros y alumnos...", afirmó un
funcionario de las escuelas públicas. Aparte de
los "locos sueltos", que invaden
algunos centros de enseñanza, muchos se
preguntan: ¿Existe tanta violencia en los
centros escolares?" Y expresa así los
sentimientos que experimenta la comunidad escolar:"
En Miami, con el comienzo de un nuevo año
escolar, los estudiantes tienen miedo... Al menos
veinte amenazas de bomba se registraron el año
pasado en diferentes escuelas secundarias del
área de Miami. Para estar preparados ante
cualquier emergencia, la policía local realizó
numerosos simulacros y entrenamientos (mientras
las escuelas estaban cerradas en vacaciones).
Mientras tanto, Henry Fraind, portavoz de las
Escuelas Públicas de Miami, insiste en que los
estudiantes que sean sorprendidos en este tipo de
broma, por así llamarlas, serán expulsados de
sus escuelas para ser asignados a otras,
diseñadas para "jóvenes con
problemas" ".
¿Realmente está
justificada tal alarma social o es fruto de un
tratamiento exagerado en los medios? En primer
lugar hagamos un rápido repaso a los titulares
de prensa que recogí con el fin de documentar el
debate ¿Hay violencia en nuestros colegios e
institutos?. Transcribiré aquí los referidos a
países de América y Europa, exceptuando
España.
"El Reino Unido
abre su primera cárcel de alta seguridad para
niños reincidentes" (El País Digital nº
712 de 15/4/98)
"Un informe
socialista francés propone encarcelar a padres
de niños delincuentes" (El País Digital
nº 714 de 17/4/98)
"Detectives para
vigilar a los niños. Una práctica para evitar
malos tratos en las escuelas de Japón"
(Diario 16 nº 7546 1/5/98)
"La violencia
escolar causa alarma en Estados Unidos"(CNN
en español 23/5/98)
"Los profesores
británicos podrían aprender autodefensa. La
Asociación Profesional de Profesores (PAT) de
Gran Bretaña ha pedido al Gobierno que los
profesores reciban un entrenamiento similar al
que reciben las fuerzas de seguridad para
defenderse de los ataques de los alumnos, o
acabar con las peleas entre ellos (...)"
Escuela Española-. Nº 3377 10/9/98
Ciertamente estos titulares
no muestran ningún atisbo que nos permita el
optimismo al respecto. Más bien en ciudadanos de
nuestras latitudes deberían despertar la
impresión de asistir a una más de las
películas que proliferan por cines y cadenas de
televisión. "desafío de la violencia
juvenil" es el calificativo que el propio
Presidente de EEUU adjudica a algunos hechos con
los que cierro este apartado.
"Dos estudiantes
matan a balazos en EE UU a 23 compañeros y
profesores de su instituto
La policía cree que los
asesinos, que iban armados con rifles y granadas,
se suicidaron
"Quizá ahora EE UU
se despierte ante este desafío de la violencia
juvenil", dijo anoche el presidente Bill
Clinton en un discurso sobre los sucesos.
El País Digital Nº
1083 (21/4/99)
EL PAIS
martes, 7 de diciembre
de 1999
Un chico de 13 años
tirotea a sus compañeros de instituto y hiere a
cinco en Oklahoma
Las severas medidas de
seguridad adoptadas a comienzo de este curso en
miles de escuelas e institutos de EE UU no están
logrando eliminar la plaga de violencia gratuita
protagonizada por adolescentes armados. En el
último episodio por ahora, un chico de 13 años
hirió ayer a balazos a cinco condiscípulos en
un instituto de Fort Gibson, a unos 70
kilómetros de Tulsa (Oklahoma). El agresor fue
detenido por el guarda jurado del centro.
Al cierre de esta
edición, la policía no había facilitado la
identidad del asaltante, pero Steve Wilmoth,
director del centro, declaraba no saber que el
muchacho tuviera problemas. También se
desconocían los motivos de su acción, pero es
probable que, como en la mayoría de casos
similares, fueran tan banales como un enfado con
algún profesor o algún compañero o el deseo de
reproducir alguna escena del cine, la televisión
o los videojuegos.
A las 7.45 de la
mañana, antes de empezar las clases, el agresor,
con una pistola del calibre 9 milímetros,
comenzó a disparar contra sus compañeros
concentrados a la entrada. Cinco resultaron
heridos antes de que el asaltante fuera reducido.
La policía le trasladó a la comisaría y se
limitó a informar de su edad y de que le fue
incautada el arma.
Entre las víctimas
figuran una chica de 12 años, herida en el
hombro izquierdo; un chico de de la misma edad,
alcanzado por dos balazos en cada brazo, y dos
chicos de 13, uno herido en una mano y otro en
una pierna. El quinto sólo sufrió rasguños
provocados en la confusión. Anoche no peligraba
la vida de ninguno de ellos.
Fort Gibson es una
comunidad rural de 3.500 vecinos.. Sus habitantes
la describían anoche como tranquila,
conservadora y religiosa. El instituto cuenta con
unos 450 estudiantes. Este escenario de muchachos
aparentemente normales, hijos de la clase media
en localidades tranquilas del país profundo, es
el clásico de la ola de violencia escolar que
sacude EE UU. "
En América Latina la
situación es parecida a tenor de éstas noticias
recogidas de la revista Intervoz, de Córdoba
(Argentina)
"La escuela
provincial Hugo Leonelli, en barrio Granja de
Funes II, parece estar en el confín de la
ciudad,con calles llenas de barro y rodeada de
basura.
Algunos padres están preocupados por laviolencia
entre los chicos y por la falta de respuesta de
las autoridades de esta escuela primaria.
El lunes pasado, una niña de 7 años le cortó
el mentón con un vidrio a una compañera de
segundo grado, durante un recreo. La madre la
nena agredida avisó a la Policía y ahora un
fiscal está investigando el caso.
Roxana Fuentes (24), la mamá de la niña
lesionada, dijo que el establecimiento necesitala
presencia de asistentes sociales para frenar la
violencia. Aunque, ya tomó la decisión de
cambiar a su hija de colegio, porque sostiene que
no es la primera que la golpean.
"Esta es la tercera
vez que le pegan a mi hija. Una vez la empujaron
y se golpeó la cabeza y en otra ocasión llegó
a casa con el ojo hinchado", dijo.
Ayer, algunos padres relataron que hubo otros
casos más graves. "A esta escuela concurren
chicos más grandes que el resto, que son
repitientes. Ellos se abusan de los más chicos y
molestan a las chicas. A mi hija la manosearon en
el baño e intentaron violarla", contó
Antonia Luna, quien tiene cuatro chicos que van a
esta escuela.
Una empleada del
establecimiento, quien pidió no revelar su
nombre, coincidió con los padres que hablaron
con este diario. Precisaron que en la escuela se
producen muchos hechos de violencia, y que
incluso algunos alumnos llegan hasta hacerle
frente a las autoridades del establecimiento.
Los padres también contaron los casos de chicos
que van a la escuela con armas y amenazan a sus
compañeros.
"Mi hermano se fue
de esta escuela después que le pusieran un arma
en la cabeza", agregó Roxana Fuentes.
Los 537 chicos que
asisten a la escuela Leonelli comen su principal
comida del día en el establecimiento."
En esta ocasión sin
embargo, los docentes no están tan de acuerdo
con periodistas y padres:
"Ester Villa y
Marta Valetti, directora y vice de la escuela,
minimizaron el episodio del lunes pasado.
"No fue nada, apenas fue un raspón en el
mentón que curamos con gasa y agua oxigenada. No
hubo necesidad de llamar a un servicio de
emergencia", expresaron.
Admitieron que en el
edificio hay muchos vidrios sueltos, que son los
mismos que rompen los chicos.
Las docentes no niegan
que los chicos tengan problemas de conducta. Pero
advierten que vienen de hogares con serias
dificultades económicas. Y para poder frenar la
violencia, con los maestros han ideado
actividades durante los recreos, estimulando los
juegos y los deportes."
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