HOME/Anterior

1/3  
 
   
 

ANÁLISIS DE LA VIOLENCIA EN NUESTROS COLEGIOS E INSTITUTOS A TRAVÉS DE LAS OPINIONES EXPRESADAS EN EL FORO DE DEBATE DE "EL SALERO ELECTRÓNICO"

Francisco Romero Castellano

   
 

l presente trabajo pretende analizar, prescindiendo del rigor científico, y sacar conclusiones en la realidad de la violencia en nuestros centros escolares e institutos, utilizando para ello las diecinueve opiniones recibidas en el foro de debate del web desde mayo de 1998 hasta octubre de 1999.

El foro presenta documentación basada fundamentalmente en titulares de prensa y parte del hecho que conmocionó al mundo de la matanza de escolares en Jonesboro (Arkansas) en marzo de 1998 y perpretado por dos niños de 11 y 13 años. A partir de aquí se sucedieron una serie de noticias sobre casos de violencia entre escolares de todo el mundo y se empezó a analizar y debatir esta preocupante escalada. En nuestro país también se inició un debate en prensa y en diferentes foros en los que inevitablemente se trataba de establecer comparaciones con otros países. Esta documentación ha condicionado en mi entender algunas opiniones de nuestro debate al afortunadamente tener que rechazar la similitud con estos casos extremos de EEUU, Inglaterra, Francia y otros lugares con casos evidentemente más graves y preocupantes que en nuestro país, pero no ha ocultado la existencia de ciertos casos de violencia o, si se prefiere, casos de cierta violencia presentes en algunos de nuestros colegios e institutos.

Lógicamente ha sido necesario en algunas ocasiones recurrir a la interpretación de lo expresado, lo que ha conllevado a una lectura deductiva y por tanto subjetiva del que os presenta el trabajo. Debe por consiguiente estar sujeto a la opinión libre de todo el que quiera acercarse al mismo. De igual forma recibiremos encantados todos los comentarios, críticas y salvedades que consideréis conveniente a través del correo electrónico o postal. De todas formas las opiniones están publicadas tal y como nos las enviaron sus intervinientes y pueden consultarse en cualquier momento.

CONCLUSIONES

Una mayoría significativa de las opiniones acepta que existe algún tipo de violencia en nuestros colegios e institutos (78,95 %), si bien un 6,67 % tan sólo admite que ésta revista una cierta gravedad, y la totalidad está de acuerdo en opinar que está muy lejos de la violencia en otros países occidentales. Para algunos profesores, sobre todo adscritos a la Enseñanza Secundaria, la actitud de interrumpir las clases supone una forma más de violencia que soportan profesores y alumnos en nuestros centros. Por otro lado la proporción de profesores y alumnos en admitir este hecho se inclina más a los primeros (53,33 %) si bien con una diferencia de tan sólo un 13,33 % con respecto a los alumnos (40%). El que ninguna de las opiniones pertenezca al sector de padres y madres no significa según mi parecer que éstos carezcan de opinión al respecto, sino más bien que el acceso a Internet es aún bastante limitado en nuestro país y que el tema de educación se delega con frecuencia en los profesionales y ámbitos educativos.

Entre los que no admiten la existencia de violencia hay una clara mayoría de alumnos (75%) sobre profesores (el restante 25%). Ahora bien, algunos de ellos comienzan su intervención diciendo "no hay violencia" para acto seguido reconocer que "no hay mucha o ésta no es importante" con lo que no rechazan totalmente esta posibilidad.

En cuanto a la responsabilidad de la violencia escolar hay división de opiniones, si bien advertimos un cierto acuerdo en algunas de las apuntadas a pesar de la lógica dispersión de opiniones cuando no se trata de una encuesta, sino de la expresión de la libre opinión individual de cada interviniente. Un significativo 20% responsabiliza a la actitud excesivamente permisiva y poco implicada de los padres, y un 12 % a la actitud del docente. Lógicamente esta opinión parte mayoritariamente del alumnado y la primera del profesorado. En varias opiniones se expresa que "son los padres y profesores" los responsables, en otras "los adultos". A éstos últimos por tanto cabría adjudicar el 16% de las opiniones. En el caso de los padres se les achaca poca colaboración o incluso desprecio con la labor del docente, desatención del problema, exceso de permisividad. Al docente, poca implicación en general. A partes iguales (12%) se atribuye la responsabilidad a la crisis de valores de nuestra sociedad actual y a la desmotivación del alumnado de E.S.O. (no se habla de la etapa del Bachillerato). Varias opiniones apuntan a que el aumento de la edad de escolarización obligatoria a los dieciséis años, sin las medidas compensatorias adecuadas ha propiciado la presencia de alumnos desmotivados en las aulas, aburridos y con inclinación a provocar continuos incidentes que llevan a profesores y compañeros a tener que soportar un

prolongado estado de ansiedad y malestar. Esto lo opinan, aunque en una menor proporción, también los alumnos. En un segundo plano los docentes nos quejamos de la falta de autoridad que provoca a nuestro entender el abandono de las autoridades académicas y la incomprensión de los padres que en caso de confrontación siempre defienden incondicionalmente al hijo y que conlleva una creciente sensación de indefensión e impotencia para afrontar con éxito el problema de la violencia en las aulas. "No se pueden tomar medidas", "los directores no pueden hacer nada", "no se nos cree" son algunas de las quejas. Otro 8% opina que los medios de comunicación social, sobre todo la televisión influye en las actitudes antisociales y violentas al ser edades fácilmente influenciables y proclives a adoptar modelos, sin embargo en las soluciones no se apunta ninguna que proponga concienciar a los programadores de los medios para su colaboración, ni proponen medidas restrictivas en las programaciones. Sólo un 4% achacan a la edad de estos jóvenes "crítica, de cambios, proclive a esquivar las obligaciones, trampear las normas y llegando en ocasiones a una descarga de agresividad" lo que puede interpretarse como el punto de vista del profesional en conductas del adolescente, valioso a pesar del bajo porcentaje.

Casi la mitad de las intervenciones aportan alguna propuesta de tendente a solucionar o al menos a paliar la agresividad en los colegios (47,37 %) y esta vez sí que encontramos bastante unanimidad en las propuestas de solución. Un 77,78 % apunta a la necesidad de una mayor implicación de los adultos. En unos casos frenando actitudes caprichosas y no accediendo a las demandas de los hijos con excesiva facilidad, en otras estando más atentos y alerta a los indicadores de que algún alumno está soportando violencia en silencio, y en general implicándonos en la solución de una forma más decidida y activa.

También se propone trabajar coordinadamente profesores y padres. Los alumnos dicen: "los profesores no ponen empeño en acabar con esto". Un 11 % cree que sería necesario permitir a los alumnos desmotivados abandonar los centros de Secundaria antes de la edad obligatoria, o proporcionarles alternativas formativas. Algunos alumnos, por último, piensan que en ocasiones basta con no caer en la provocación de los compañeros " si te vacilan, pasa de ellos y así demostrarás que eres más que ellos"

Esto ha dado de sí el estudio. El debate no obstante sigue abierto.

   
 
 

Índice

Introducción

Existencia

Fundamentos

Soluciones

Artículos y trrabajos

Bibliografía y documentación

Siguiente artículo

 
  Bibliografía  

Visita el C.P. Princesa Sofía

Visita El Salero electrónico

Minglanilla, la sal de Castilla