Antes de que se pierda la memoria
Música con tradición
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Juegos tradicionales
Chicas
Eran los cromos unos dibujos de colores que se compraban en láminas troqueladas que se
recortaban. Los había de muchas clases. Muñecos, animales, flores,... Las chicas los guardaban en cajas de hojalata pequeñitas
que se podían guardar en el bolsillo.
Normalmente se jugaba de dos en dos, aunque a veces jugaban más.
Para jugar, primero se sorteaba quien había de empezar. En el caso de jugar más de dos, el orden
por el que tenían que intervenir en el juego.
Después, se colocaban en el suelo los cromos puestos en juego boca abajo, es decir, con la cara
dibujada vuelta hacia el suelo, y la primera jugadora golpeaba sobre ellos con la palma de la mano puesta en hueco y la retiraba
rápidamente. Los cromos a los que había logrado dar la vuelta con el golpe eran los que había ganado. Los que quedaban sin dar la
vuelta eran los que golpeaba la segunda jugadora. Y así hasta que se había dado la vuelta a todos los cromos. Después se volvía al
principio.
Otro modo de jugar era el que se describe como "Al Monto" en el juego de los santos.
Juegos tradicionales
Chicos
Había que jugar en tierra blanda para que la navaja o el palo se hincase, por eso se jugaba cerca
del río. Consistía el juego en ganarle al contrario todo el terreno.
Se marcaba un rectángulo en la tierra y se partía por la mitad. Ese era el terreno de cada uno.
También se macaba la línea desde donde había que lanzar. Se sorteaba quién había de lanzar primero. Se intentaba clavar la navaja, o
un palo al que se sacaba punta, en el terreno del contrario. A partir de ese punto donde sa había hincado se trazaba una recta que
dividía el terreno del otro y se añadía al propio borrando la linea divisoria anterior. Se seguía tirando hasta que la navaja o el palo no se
hincaba en la tierra o lo hacía fuera del terreno del adversario. Entonces le tocaba a él y se procedía de la misma manera.
Como a medida que el terreno se iba haciendo máspequeño resultaba más difícil acertar en el tiro,
de antemano se quedaba en la medida mínima que mantenía viva la partida, y así se quedaba a un palmo, tres dedos míos, el tacón
etc. Si no cabía esta medida en el terreno se había perdido la partida.
También se podía complicar el juego haciendo el lanzamiento cogiendo la navaja o el palo por la
punta en lugar de cogerlos por el mango. Esto quedaba para los chicos mayores.
Juegos tradicionales
Chicos
Los santos, como puede verse en el juego de la taba, eran las cubiertas de las cajas de cerillas.
Las que yo recuerdo, de allá por los años cuarenta y cincuenta, venían fundamentalmente en dos tipos de cajas: una de ellas era de
cartón blanco en la que aparecía en una de las caras el escudo con el águila en negro y rojo, y que tenía las cerillascon cabeza negra
y rabo de hilo y cera. La otra estaba forrada de color; en una de las caras venía una ilustración- castillo, cuadro, monumento- y por la
otra una leyenda en que se explicaba el anverso. Las cerillas eran de papel encerado y tenían la cabeza blanca. Unas y otras se
encendían en un rascador de lija, que estaba pegado en las de color y hecho sobre el mismo cartón en las de blanco.Sólo valían
como santos las caras que tenían dibujo. Las del escudo valían uno y las de color, dos.
También valía dos la cubierta de otra caja de cerillas, mucho más rara, cuya cubierta era de
madera forrada de papel de seda morado con la bandera en el anverso. Las cerilla eran de palo y se encendían en un rascador como
los de ahora. Apenas si se utilizaban porque se rompían muy pronto. También se utilizaban, y se cambiaban por diez, una especie de
insignias que hacía El Auxilio Social en donde venía el escudo de una provincia, en color, o un traje regional.
Se jugaba de modos diferentes: Uno, descrito en el juego de la taba. Otro era "el monto". Consistía
en dejar caer o tirar desde una altura predeterminada, y la plaza estaba -está, aunque ahora menos- llena de poyos, escaleras o
rebordes como los de los pilares de Portales, la Estatua... Desde cualquiera de esos lugares se tiraba el santo ; el siguiente jugador
hacía lo mismo, y si su santo caía sobre el anterior,-lo montaba-había ganado.
Podían jugar varios jugadores, y había dos modalidades: "A montados", y entonces se ganaban tan
sólo los que quedaban montados por el santo ganador, y "a todos" donde el ganador se llevaba todos los santos que había tirados.
Como se podían perder muchos, se quedaba a cuantos había que reanudar el juego. Todos los jugadores debían tirar el mismo tipo de
santos, de uno o de dos. Naturalmente convenía ser el último en tirar y para establecer el orden se "donaba" o se sorteaba.
Otro modo de jugar era "El punto". Aquí se trataba de dejarlos lo más próximos a una raya pintada
en el suelo o a una pared, lanzándolos desde otra línea marcada en el suelo. Se ordenaban los jugadores por orden de aproximación ,
cogían los santos y los echaban al aire. Los que caían viéndose el anverso eran los que ganaba. Los restantes pasaban al segundo
jugador, que hacía lo mismo , y así hasta que todos lo santos tenían dueño.
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| © 1999 Romero |