Antes de que se pierda la memoria |
"De estos cerros ó sea de sus laterales arrancan los barrancos denominados Trevijano, Valderraquillos, Valdetejuelas, Lorrea, Rastras Viejas, Yeramaría, Medialegua, Valdepajarilla, Tercianas, Aidos, Tejera, Miramelinche, Villanueva, valdelavés, Valdibáñez, Aguabuena, Dehesa, Venta, La Tajadilla, Guareña y las cuestas y aun afluentes á estos principales ciento dos que en sus fuertes avenidas perjudican y aun arrastran las tierras. Como en estos montes o cerros y aun en los barrancos tienen los habitantes sus tierras para la labor, están muy expuestos á eventualidades y á ser arrastradas en los fuertes aguaceros á los barrancos y de estos al río, librándose únicamente en parte los que las tienen preparadas o defendidas por medio de fuertes ribazos ó barracones que valen tanto como la propiedad. Soto en Cameros, 1885
Pues a pesar de ello, Soto fue hasta la emigración masiva de los años 60 un pueblo agrícola. Que no reunía las condiciones mínimas para serlo nos lo indica que actualmente sólo quedan de ese mundo las huertas junto al río, las regadas por las aguas de Valdarraquillos y alguna más aislada. El resto de la jurisdicción conserva bancales, ribazos y barracones, pero árboles y arbustos van recuperando año a año un terreno que, probablemente, nunca debieron haber perdido.
Abandonados los terrenos de secano hace ya muchos años, pretendemos que no se pierda también la memoria; para ello vamos a reflejar aquí lo que fue el trabajo del campo y lo relacionado con él: cultivos, aperos, trabajos, animales, palabras, costumbres...
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| © 1999 Romero |