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LA EDITORIAL

 

 

 

 

El Pájaro de Cristal es una colección privada que pretende ofrecer ediciones alternativas en el campo de la creación literaria y plástica.Su tirada es siempre muy limitada y su distribución se encuentra entre aquellas personas que, lejos del beneplácito oficial, todavían creen en los espacios libres y en los encuentros participativos.En un primer momento, la colección nace para dar gusto al cuerpo al director de la misma. Más tarde y debido a su original diseño y extraordinaria presentación (uso de papeles e impresión especiales) comienzan a interesarse otros autores que pagan su edición (prefieren gastarse el dinero en editarse su obra en vez de comprarse un traje). Las pelas son pocas y el número de ejemplares también (100) pero el resultado final colma las expectativas y satisface el ego.

 

 

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OBRA
EDITADA

nº 1.- Cuenca y los Dioses del Mar

nº 2.- Un instante de luz y tristeza

nº 3.- Sangre de Asfalto
 

nº 4.- Tiempo Ondulado

nº 5.- Los Divanes perdidos

nº 6.- El Faro de Cera

 

 

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Sumario
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cuenca1.jpg (39464 bytes) Nº 1.- Título: Cuenca y los Dioses del Mar
Autores: Carlos Solano y Alejandro Dolz García
Ilustraciones: María José Sanz Vázquez
Sinopsis: Cuentos fantásticos de Carlos Solano y poemas inspirados en el mes de Mayo de Alejandro Dolz; poemas premiados con el Primer Premio de Poesía "Ciudad del Doncel".

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instant1.jpg (36105 bytes) Nº 2.- Título: Un instante de luz y tristeza
Autor: Alejandro Dolz García
Ilustraciones: María José Sanz Vázquez
Sinopsis: Poemario amoroso que se desarrolla a través de las cuatro estaciones del año.            

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sangre1.jpg (21517 bytes) Nº 3.- Título: Sangre de Asfalto
Autor: Alejandro Dolz García
Ilustraciones: María José Sanz Vázquez
Sinopsis: Poemario de carácter urbano, lleno de imágenes crudas y realistas existiendo siempre un trasfondo de amor, de olvido, de ausencias y de reencuentros imposibles.

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tiempo1.jpg (36592 bytes) Nº 4.- Título: Tiempo Ondulado/Un palacio de gotas de sol
Autores: María José Sanz Vázquez y Alejandro Dolz García
Sinopsis: Conjunto de diapositivas realizadas con diferentes técnicas y materiales por María José Sanz con motivo de un espectáculo de música, imagen y palabra celebrado en el año 1994 en la Iglesia de San Juan en Alarcón (Cuenca). El libro se completa con unos poemas realizados por A. Dolz utilizando la técnica de la infografía.

Fragmento: cyber.gif (10519 bytes)        Agotado                                                                                              Subir


divanes1.jpg (35829 bytes) Nº 5.- Título: Los Divanes perdidos
Autor: Antonio Lázaro
Ilustraciones: María José Sanz Vázquez
Sinopsis: El autor imagina a antiguos poetas árabes que habitaron la ciudad de Cuenca y, a través de ellos, desarrolla múltiples situaciones poéticas impregnadas de notas de historia y ficción.
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Cuenca y los Dioses del Mar

Mayo detenido

Calladamente,
me sumerjo en esta noche larga
al final de la Tierra.
Me envuelvo en polvo y lluvia,
en mar y viento
para sorber las estrellas
a través de estos muros
cubiertos de hiedra
que separan nuestros cuerpos.

Fría y bella es la noche
y el corazón se quiebra
con el sonido de plata de un violín
que anuncia el alba.

Y tu ausencia
seguirá libando mis sienes.

Cuenca y los Dioses del Mar

Aquella noche de luna llena, los dioses del mar se habían reunido en consejo extraordinario. Estaban realmente preocupados. Habían buscado un recoveco entre las rocas de una gruta solitaria y alumbrados con los nacientes rayos coralinos de la luna, debatían en loco empeño su problema: sus espías les habían informado que la Tierra, su vieja amiga, estaba cansada de ocupar el mismo lugar en el espacio monótono y aburrido y tenía pensado dar un giro sobre su costado, para cambiar totalmente su vida, siempre igual... Sí, se había vuelto coqueta a la vejez...

Pero aquello que, aparentemente no tenía importancia, era algo trascendente para ellos. Más que trascendente, era vital. Si la Tierra cambiaba de posición, el cataclismo sería inevitable: los lugares ocupados por el mar serían desalojados por el brusco movimiento y las aguas ocuparían otras tierras lejanas. Su mundo, el de los dioses del mar, quedaría al descubierto y su trabajo de miles, de millones de años, quedaría expuesto a la luz y sus secretos serían desvelados. Era, pués, un tremendo problema...

- Debemos de hablar con ella, explicarle que nuestra vida depende de su absurdo capricho. No puede jugar con nuestro pasado y con nuestro futuro. 
- Sí, alguien debe hablarle. Quizá todavía podamos convercerla, aunque según las últimas noticias, está realmente difícil. Pero... debemos intentarlo.

El que hablaba, era el más viejo dios del mar y aunque los dioses no envejecen nunca, entre ellos conocen perfectamente las jerarquías. Su problema era sencillo y difícil: ¿Quién iría a hablarle?. ¿Cuál de ellos osaría plantearle sus quejas sin temor a su cólera?. Nadie levantó la mirada. Nadie hizo ningún gesto... Tenían miedo.

- Echémoslo a suerte o hagamos una votación secreta. Es lo más justo.

Todos asintieron calladamente, esperando cada uno no ser el elegido para llevar a cabo tan importante misión. Lo sometieron a votación secreta. Cogieron algas de un maravilloso color verde y cada uno escribió el nombre de quien creía ser el más conveniente para la ocasión. Se hizo un profundo silencio marino. Algunos peces de miles de colores analizaban el espectáculo nocturno del Consejo. Había inquietud y ansiedad. Se desvelaron los votos y resultó elegido el dios del Tormo Alto, caballeroso ser que habitaba sobre la mágica piedra de las alturas.Todos asintieron con la cabeza y miraron a este dios con implorante angustia. El podría salvarlos de la tragedia.

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Un instante de luz y tristeza

PARÍS

1
La luz, la claridad salvaje del Mediodía convertía
a nuestros ojos en hermosos vaivenes multicolor.
La luz y toda la belleza del mundo nos absorbía

por entero al entrar en París; y no era mentira
que al sentirnos interminablemente dentro
una portentosa ansia de gozo surgió al sabernos
ebrios de todas las horas
que aún nos quedaban por desvelar.

2
Llevabas tanta alegría encima que cuando acariciaste
el primer aire del Sacré Coeur, todas las cúpulas
te vistieron de blanco y tu cuerpo se convirtió
en guirnaldas balanceadas en desorden por el verano
de aquel mes de Julio que ansiaras tanto.
Mientras, abajo, París crujía satisfecho.

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Sangre de Asfalto

xi
Jhonny salió súbitamente de la habitación
con la cara contraída y las manos sudorosas.
Babeaba odio cuando cerró tras de sí la puerta
número treinta y cinco de un motel de carretera.
Tras ella quedaba lo que él tanto había querido
durante estos cinco últimos años; la destrenzada
mujer que con un puñal clavado como un grito
hondo en el pecho, le sería ahora eternamente fiel
para toda la vida.

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Tiempo Ondulado/Un palacio de gotas de sol

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Los divanes perdidos

EL MÍSTICO

1

Escuchando al cuentacuentos en el zoco,
los ojos de los niños son móviles pinturas
en que pueden leerse sus historias.

2

Practiqué el silencio veinte años,
siguiendo la recomendación del Profeta.
Mas poeta soy y he vuelto a escribir:
las perlas se pudrían dentro de mi garganta.

 

EL BÁQUICO

1

Cesa ya tu gentil menester, copero,
no sea que me dé por quitarme treinta años
y ose deslizar mi huesuda mano temblorosa
entre los pliegues de algún ropaje.

2

El físico me desaconseja el vino:
el vino o tu vida, sentencia tenebroso.

Escancia otra copa, tabernero,
el físico no ignora
que mi vida es , precisamente, el vino.

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