EL JUEGO DE LA CALVA 

Todas las sociedades y civilizaciones han dedicado parte de su tiempo de ocio al juego. Uno de los juegos que se ha realizado en San Juan de la Nava, junto a las carreras de gallos, ha sido el juego de la calva. Al igual que en numerosos pueblos de Castilla y León se ha perdido, solo queda la toponimia del lugar, en una zona ancha, junto a la carretera que atraviesa el pueblo, cercano al lugar  donde para el Coche de Línea de viajeros, está el lugar  "El Juego Calva", allí se jugaba con en otros pueblos, sobre todo en la primavera, hacia Semana Santa, nuestra gentes se jugaban unas botellas de vino o limonada, sintiendo y viviendo costumbres que dan alegría y vitalidad a muchos sencillos castellanos.

 

Este juego al igual que otros muchos no es fácil encontrar su origen, pues se ha venido practicando durante años en los tiempos de ocio, casi sin sufrir evolución alguna, pues es  muy simple y requiere unos materiales sencillos.

Breve descripción:

El terreno de juego es llano , horizontal, de tierra y sin obstáculos que impiden el deslizamiento del canto por el aire hasta llegar a la calva, tiene una extensión aproximada de 24 m de longitud y 2 de ancha. son elementos útiles, unos troncos que están detrás de la calva para frenar los cantos y las calvas por seguridad.

La calva es un cuerpo de madera de una sola pieza, de encina, roble u olmo con forma de "L", cuyo ángulo es de 110º aproximadamente que hay que golpear con el canto, piedra o morrillo, "borrillo" se dice también en San Juan de la Nava, tiene unas dimensiones de 30 cm. por 30 cm. aproximadamente, el morrillo puede ser de piedra o hierro de forma cilíndrica con un peso aproximado de 500 gramos cuyas medidas suelen ser 25 cm. de longitud y 5cm. de diámetro.

Los jugadores : Un equipo se compone de tres o más jugadores, con dos suplentes.

Número de tantos: Las partidas son a 21 tantos. Se anotaban en un "rayero", a veces hecho de madera, otras simplemente servía una teja, en la que hacer rayas. El equipo ganador será el que, en el mínimo de tiradas, consiga esos veintiún tantos.

Finalmente completa este acercamiento al juego de la calva,  unos versos salidos de la cultura popular, que ensalza el juego y pone de manifiesto la galanura de estas gentes.

De este tronco d'encina

me saldrá una buena calva

la mejor que haiga visto

naide, algún día en plaza.

 

¡Cómo tiraban los mozos!

los mozos como tiraban,

aquellos rollos de piedra

que La Garganta pulió en sus aguas.

 

Porque los mozos dèntonces

entretenían las mañanas

de los domingos y fiestas

jugando un vino a la calva.

 

Y las madres nos decían,

ende la puerta de casas:

¡ Cuidao con los gorriones!

a ver si te me escalabras.

 

Ca uno marcaba el pié

o se hacía una raya,

pa tirar siempre dùn sitio,

que así menos se falla.

 

Si el morrillo da en la metá,

caía la calva mansa,

si dabas en la encimerá

tres metros se levantaba

y entre medio los mirones,

se oirían las alabanzas.

 

Espera un momento hombre,

¿ no ves por allí, quien pasa?,

que es sanjuaniega y guapa

y por ella iré esta tarde

al baile pa enamorarla.

 

Na mas que decía aquello,

to su cuerpo se encorbaba;

pone en la calva los ojos,

su amor en la muchacha

y balanceando el brazo

tres o cuatro veces, ¡ hala!

corre unos pasos y tira

el morrillo... ¡ que tino !.¡Salta!

por los aires el madero

dando vueltas de campana.

 

¡Así se dice un piropo,

cuando se juega a la calva!

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© Juan García Yuste. 2002