Don Julio: "Tras las huellas de un pintor.(1).."   

El haber escrito dos artículos sobre la estancia de dos pintores conocidos en San  Juan de la Nava, Benjamín Palencia, que consiguió el primer premio de la 1ª Bienal Hispanoamericana  del año 1953 y Nicolás Martínez de Zárate ya en 1965, dio motivo a una conversación con nuestra paisana Claudia Pascual Martínez, expresando sucintamente que en el año 1940  “Vino al pueblo un pintor, se llamaba Julio, estuvo varios meses pintando a sanjuaniegos y sanjuaniegas, después se fue, creo que a Barcelona,  ganó un premio y decían que al poco tiempo murió…”

Era suficiente para motivar mi curiosidad, lo comenté con otros vecinos de mayor edad,  conocían más datos sueltos, pero todos recordaban a aquel pintor; como es lógico aumentó mi interés y volví a hablar con Claudia(1). Aportó más detalles describiendo algunos cuadros que había visto, indicando a algunos vecinos y vecinas que habían posado para el artista. ¿Quién era?, ¿de dónde era?… Julio..., Don Julio le llamaban, pero ¿qué más?..., difícil, pero había que buscar datos; por interés y tiempo no iba a ser. Cada vez que salía el tema de “D. Julio el pintor” nuestros paisanos contaban retazos sueltos del pasado, había trascurrido  mucho tiempo, en esas fechas eran niños y niñas, los recuerdos volvían y todos transmitían la buena opinión que tenían de ese hombre, que alteró y conmocionó sensiblemente la vida cotidiana, en ese año 1940, tan triste, (había terminado la Guerra Civil, con carencias de todo tipo, habían perdido la vida en esa contienda numerosos españoles, también sanjuaniegos y sanjuaniegas). Sigamos su historia.

 Parece ser que vino a San Juan de la Nava y se quedó varios meses, se hospedó en la posada de Tomás Zazo, debajo de la plaza, contigua al Ayuntamiento, después también residió en la casa del cura párroco, por entonces, el que había no vivía en el pueblo, en la calle Jesús Martínez, donde hubo un salón de baile, junto a un mesón hoy ya cerrado.

Situó su estudio en el Ayuntamiento, por los datos recogidos, tenía un carácter muy afable, conectó fácilmente con muchos vecinos, pues a muchos de ellos los pintó. Tenía como objetivo de su pintura, inmortalizar y dejar constancia de las tradiciones y costumbres.

 

Su pintura era muy colorista y realista, recreando con sus pinceles, escenas típicas, como una boda, una comida familiar en la que el padre bendice el pan que se van a comer dando gracias a Dios, pintando sus ropas cotidianas y de gala, aquellos trajes de la época: faldas, chambras, manteos y pañuelos de las mujeres, así como los sombreros, blusas, pantalones, fajas, zahones, polainas y abarcas de los hombres. Esas escenas las decoraba pidiendo utensilios que veía en las casas, que daban un sabor sanjuaniego y castellano de la época, como: tinajas, pucheros, platos, jarras, cantareras, vasares, alforjas, mochilas de pastor...,  en algún cuadro, recuerdan y cuentan que llegó también a pintar alguna oveja y corderos.  Precisan más, varias de las personas preguntadas recordaban también nombres de vecinos y vecinas, que habían hecho de novia, novio, personajes de un entierro…, hasta citan a una paisana  que representó a una mujer muerta, en una escena doliente de un funeral. Parece ser que  recibían una compensación económica, por las horas que dedicaban a posar para el artista. El recuerdo del pintor es muy importante, valorando todos, los numerosos lienzos, “grandes y pequeños”  que realizó en su estancia en San Juan de la Nava. Pero, ¿quién era ese pintor que les impactó tanto?.

Cuentan que llegó a sentirse uno más en el pueblo y calar en el ambiente de la época. Se deduce que era un pintor que venía a plasmar en sus cuadros aspectos etnológicos, posiblemente a pintar tipos y ambientes populares para luego hacer nuevas composiciones.

Después de varios meses, finalmente hizo una exposición en el Ayuntamiento, siendo admirados sus cuadros por todos, especialmente por los protagonistas de los mismos y de los que habían aportado enseres, para enriquecer las escenas representadas.

He dedicado tiempo a buscar más información, en el Ayuntamiento no hay constancia de su presencia y ha sido difícil avanzar en la investigación, la búsqueda ha sido complicada, al principio un poco a ciegas, pero después  indagando en  la Biblioteca Nacional, Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, en el Archivo General de la Administración, Museo Reina Sofía, Hemeroteca Municipal, Asociación de Pintores y Escultores en Madrid y en Barcelona y en otros museos provinciales a través de Internet. Al final obtuve algunos datos para saber algo más de “nuestro pintor”.

Veamos los hechos y su historia:

Como indicaba, un cuadro que pintó al final de su estancia en San Juan de la Nava, fue una escena fúnebre. Por  aquellas fechas, concretamente en el mes de mayo de 1940, falleció una joven de 25 años y parece ser que D. Julio se acercó al velatorio, que como era costumbre solía hacerse en el “medio casa (2) cerca de la puerta de dos hojas (una de ellas partida) que tenían todas las viviendas. Su sensibilidad de artista ante la presencia de la muerte, le causó un gran impacto emocional y comprendió, que su fuerte dramatismo podía ser motivo para ser llevado a un lienzo(3), por lo que posteriormente preparó un escenario parecido e hizo una composición igual de sencilla como la que había vivido. Llamó a Juana Meneses Arroyo que por entonces tenía 17 años y le pidió que posase para él, haciendo de muerta, su madre tuvo reparos en darle permiso y finalmente para que accediese, le dijo que podía también posar ella como madre doliente y así se hizo. También en el “medio casa”, de la posada de Tomás Zazo, tendieron una colcha en el suelo, encima una sábana blanca, una almohada y dos velas, una a cada lado, colocando a Juana vestida de negro, vestido que imitaba a los de las bodas de entonces, con el que tenían por costumbre amortajar en caso de fallecimiento, …joven y guapa, parecía dormida. Al lado se colocó sentada su madre Isidora, vestida de negro con un pañuelo en la cabeza, inclinada hacia su hija, con expresión muy triste… Así nos lo describe hoy Juana, su protagonista. El cuadro no necesitaba más, por lo que nuestro pintor realizó su trabajo creativo en varias jornadas… -Me gustaría haber encontrado el cuadro-… Esta descripción permite imaginárselo, tuvo que impactar por su fuerza emotiva… Pero ¿qué pasó con los cuadros, o con esté cuadro en concreto?.

D. Julio una vez terminada esta pintura y concluida el resto de la obra, hizo una exposición en el Ayuntamiento, propuesta por él, pero escuchando también a las mujeres, que le decían muchas veces que querían ver sus cuadros.

Esa exposición final, la recuerdan varias sanjuaniegas que por entonces, como dije, eran casi niñas y “correteaban” entre las personas más adultas, que fueron a ver el gran trabajo artístico realizado. Una obra interesante, que causó muy buena impresión. De ahí su recuerdo.

Después de aquellos meses de estancia y trabajo en San Juan de la Nava, en los que se ausentó muy pocos días, D. Julio se marchó y solo sabemos lo de: “que se fue a Barcelona, ganó un premio y murió pronto…”¿?.

Tras varios meses de revisión de documentos, periódicos y datos en enciclopedias sobre pintura española del siglo XX, di con numerosos pintores llamados así, Julio, revisé sus biografías, pero con las fechas y  haber ganado un premio, solo encontré un “Julio Martín González”, natural de Pajares de Adaja, nacido en el año 1904, vivió en Barcelona, se presentó en el año 1941 a la Exposición Nacional de Bellas Artes de Madrid(4) que organizaba el Ministerio de Cultura cada dos años desde 1865. La convocatoria anterior había sido en 1936, la cual quedó inconclusa, pues apenas estuvo expuesta un mes, al iniciarse la cruenta Guerra Civil, por lo que no se llegó a fallar, ni entregar los premios.

 Esta Exposición tenía un reconocido prestigio, por ese motivo a su convocatoria acudían los mejores pintores de la época.

                   

Ese año se exigió un documento de adhesión al nuevo Régimen Político. Se permitió admitir los cuadros presentados en la convocatoria anterior. Se expusieron las obras, (podían participar pintores, escultores, arquitectos y algunos años se abrió a artes decorativas).

 El lugar de la Exposición fue el Parque del Retiro de Madrid, en el Palacio de Cristal y en el Palacio de Velázquez, pues el número de obras ese año pasaba de 350, dado que algunos artistas se presentaban hasta con 3 ó 4 obras. ¡Allí estaba JULIO MARTÍN GONZÁLEZ!. Figuraba su aportación en la Sala nº XVI con el número de obra: 248,   el título del cuadro: “Ante la hija muerta”, ¿suena de algo?... Había presentado otros dos cuadros: “El Picarón” y “El tuerto del Barraco”, (…el camino de búsqueda era acertado).

Podía ser nuestro pintor… ¡era nuestro pintor!, coincidían las fechas, pintó en San Juan de la Nava en varios meses de 1940, volvió a Barcelona y presentó sus obras en el 1941.

La Exposición fue inaugurada por el  general Francisco Franco el día 11 de noviembre de 1941. Los críticos de arte de los periódicos de la época se hicieron eco de la obra, aportando elogios y consideraciones muy interesantes(5),   destacan y describen la obra: “Ante la hija muerta”, era un cuadro de 3´20 m. por 2´26 m., (grande), (el pintor lo había tasado en 10.000 pesetas). Con varios  personajes más, no sólo con Juana e Isidora, había completado una composición mayor, utilizando algunos de los tipos y ornamentos que había plasmado en otros lienzos, aportando más dramatismo y carácter a la composición(6).

El fallo del Jurado se hizo público el 12 de diciembre de 1941, (así aparece en el Diario ABC del día 13). D. Julio ganó la 3ª Medalla de la Exposición Nacional de Bellas Artes(7), junto a Benjamín Palencia, que también logró la 1ª Medalla posteriormente, en la siguiente Bienal de 1943.

Continuando su biografía se sabe que expuso su obra en Barcelona y en alguna ciudad más, unas veces de forma colectiva (junto a otros pintores) y también de modo individual.

…Julio Martín González. El siguiente paso era buscar su partida de nacimiento en Pajares de Adaja (Ávila).

   

Aquí se inicia una nueva motivación. Revisados los documentos municipales así como el libro de bautizos del Archivo Diocesano de Ávila, compruebo que Julio Martín González nació el 14 de abril de 1904, tuvo seis hermanos: Ángel, Amelia, Wifredo, Ascensión, Abilio y Pilar.

 Era hijo de un secretario que hubo en el pueblo, hijo a su vez de un notario de Ávila. Con los años la familia se trasladó a Barcelona y desde allí, envío sus obras a la Exposición Nacional citada, como consta en el envío por ferrocarril a su representante en Madrid, Alejandro Despierto, en la calle Lavapiés nº 11-3º E.

Posteriormente he seguido al pintor en otras exposiciones, de la que se hace eco el diario La Vanguardia de Barcelona en los años 1942 y 1943 con cuadros titulados: Bodas de oro.- De la vieja raza.- El noi de Tona.- El timbalero de Castellbisbal.- Pescadores de Bagur.- Mendigos trashumantes.- La señorita Enriqueta Pardo.- Talaverana.- Guerrillero del Bruch.- entre otros. Siempre presentados en la desaparecida Galería ARTE en la calle dels  Arcs 7- pral. de Barcelona, junto al actual Real Círculo Artístico. Después de esas fechas  no he encontrado ningún dato más. ¿Qué pasó?, ¿se fue a otro lugar?, ¿murió como decían?...

 No se terminan aquí los hechos, quedan abiertos a nuevas indagaciones que den más luz de la obra pictórica y el camino vital de nuestro pintor. Las interrogaciones siguen ahí.

Finalmente, sirva esta investigación como un homenaje para él, para las personas que posaron como modelos y también para Claudia y todas las personas que guardan esos bonitos recuerdos.

 Ha sido un placer recuperar esta bella historia.

Saludos y gracias a todos.                           Juan García Yuste.-2014

 

---- DATOS COMPLEMENTARIOS DE 2015 ---(2)

 

Una vez publicado este artículo queremos recoger el testimonio de Margarita Hernández Varas, hija de Juan Hernández Zazo y de Valentina Varas Hernández, sanjuaniegos, modelos del pintor y amigos.

Nos cuenta Margarita (niña entonces con 5 ó 6 años) que Julio, nuestro pintor, volvió de nuevo al pueblo en el año 1943, (ya había recibido su importante premio y realizado numerosas exposiciones como se ha indicado). Esta vez vino acompañado de su mujer. Alquilaron una casa en la calle Jesús Martínez, de nuevo instaló su estudio en la casa parroquial y durante varios meses pintó más escenas y ambientes sanjuaniegos, repitiendo a veces como modelos a los que había pintado anteriormente (también a Margarita y a sus padres). Hicieron más amistades.

Terminada su obra en el pueblo, con intención de volver, dejó parte del material de pintor en casa de Juan Hernández (caballete, un maniquí, algún bastidor, pinturas, etc.). No se vuelve a saber nada hasta el año 1946, cuando recibe Juan Hernández dos cartas (espaciadas en el tiempo) de su amigo Julio, vienen de Méjico, donde se había ido a vivir. En esas cartas cuenta Margarita, que estuvieron guardadas muchos años en su casa, no se contestaron, tal vez por cuestiones económicas, o preocupaciones culturales o políticas, en ellas Julio recordaba con mucho agrado y cierta nostalgia el tiempo vivido en San Juan de la Nava, hablando de la familia de Juan, del buen trato recibido y de los niños pequeños de la familia, por los que llegó a mostrar gran afecto. Comentaba, tener como posible proyecto, un sueño, volver y comprar alguna "casita" en la cual poder disfrutar del ambiente y de la vida que había llevado...

Así volvemos a perder a Julio Martín González... nos queda la esperanza, de saber algo más de su trayectoria vital y profesional como indicábamos anteriormente...

 NOTAS:.-

(1).-Agradecer la información inicial de  Claudia Pascual Martínez, sin la cual no hubiera conseguido dar a conocer  esta interesante historia, que confirma el valor que tenía y tiene, nuestro entorno sanjuaniego, para los artistas del siglo XX. Por otro lado se dieron a conocer aspectos del atuendo y costumbres, que conforman nuestro pasado.

(2).-Medio casa: Zona amplia tras la entrada, muy típica de las casas tradicionales de San Juan de la Nava, que hacía de distribuidor a las restantes estancias.

(3)  Esta temática trágica, de sentimiento y costumbrista era muy valorada en la mayoría de las escenas que representaban las aportaciones artísticas a las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes. Por citar algún cuadro sobre el tema y aprovechando el nombre del pintor, podemos recordar el famoso lienzo de Julio Romero de Torres “Mira que bonita era” también premiada en 1885 y con la misma temática funeraria.

 (4).- Bibliografía: Historia y critica de las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes, celebradas en España. Autor: Bernardino Pantorba.

 (5).- Cecilio Barberán crítico de arte del diario ABC decía el 25 de noviembre de 1941: “Solicita nuestra máxima atención  en esta sala nº 16, el cuadro de género titulado “Ante la hija muerta” que expone Julio Martín González. Esta obra revela a un pintor de excepcional temperamento, y decimos que lo revela, porque éste, sin preparación de estudio alguno, aborda y resuelve un cuadro, que si hoy por su emoción de su asunto nos impresiona, también nos hace adivinar lo que un gran temperamento como el de este artista puede producir mañana, cuando estén encauzadas por el estudio, lo que puede llegar a ser este novel artista se manifiesta en este cuadro”.

(6).- De nuevo Cecilio Barberán describe: …cuadro de enormes dimensiones, debido al pincel de un autodidacta….(cita también algunos defectos)…, El lienzo se compone de siete personajes, a tamaño natural, … (junto a la madre y la hija, destaca…),  hombre de frente y de pie, mujer arrodillada en el grupo de la derecha, el hombre de la izquierda… tiene tratado el ropaje con una amplitud magnifica, la composición, toda ella es justa, natural, medida y bien dispuesta; y los platos de la izquierda ejecutados con exactitud precisa…. El autor, persona perdida en las tierras abulenses, pintando por afición, lejos  de toda enseñanza, ha hecho en esta obra milagros…

(7).- La tercera Medalla estaba dotada con un Diploma y 3.000 pesetas.

EL PINTOR JULIO MARTÍN GONZALEZ (y 3)

(Final de una investigación) (Enero de 2017) 

 

Tras seguir las huellas de Don Julio, (aquel pintor que vino en los años 1940 y 1943 a San Juan de la Nava y pintó a numerosos sanjuaniegos y sanjuaniegas, dejando un recuerdo inolvidable, de su estancia en el pueblo y que ha quedado escrito en otros artículos anteriores…(1) es necesario cerrar sus datos biográficos y dejar constancia de su recorrido vital y artístico y ser recordado como un pintor abulense digno de destacar y sacar a la luz para su reconocimiento.   

Como se indicó, para enlazar lo escrito anteriormente, Julio Martín González Nació en Pajares de Adaja (Ávila) el día 14 de abril de 1904 era hijo de Ángel Martín Gil, secretario del pueblo hasta 1910,(2), Julio era el tercer hijo de la familia de un total de siete(3).  La familia después de esa fecha se trasladó a Ávila, viviendo en la calle Los Caños nº 4(4), allí residieron al menos hasta el año 1919(5). El padre según consta en el Padrón Municipal del año 1912, trabajó como representante y posteriormente, ante la eclosión de la fotografía, puso un Estudio Fotográfico en la calle Cesteros nº 6(6), el nombre del mismo era AMARLIT(7).

De la estancia en Ávila se conoce su asistencia a la Escuela Municipal de Dibujo, durante los cursos 1916/1917 y 1917/1918, regentada entonces por Manuel Sánchez Ramos(8).

Posteriormente se trasladan a Barcelona donde Julio trabajó en la Empresa Nacional de Ferrocarriles, se casó, tuvo dos hijos: Ángel (pintor reconocido actualmente)(9) y Pilar Martín Merino.  

Continuando con su saber pictórico, “dice en una entrevista …pasé así, alternando en él mis entusiasmos artísticos…Y con nostalgia honda de mi Ávila a la que tenía fervientes anhelos de venir a pintar….       

             Autorretrato

  Se le logró, viniendo en 1940 a San Juan de la Nava, donde pintó a muchas personas y aspectos tradicionales del pueblo como se ha citado ya y ganando el importante galardón de la tercera Medalla de la Exposición Nacional de Bellas Artes, con el lienzo “Ante la hija muerta” y junto a Benjamín Palencia con su cuadro “Estío” y en 1943, tanto a San Juan de la Nava como a Ávila, pintando en esta ciudad otro cuadro importante que expuso en el Ayuntamiento “Ofrenda del Héroe (10).

                                                                                                            Julio Martín González

Perdida la pista del pintor, largo ha sido el proceso de su búsqueda, hasta que al final indagando en la Base de Datos de los Cementerios de Barcelona, encontré una sepultura de sus hermanos Wifredo y Abilio, conociendo así la titularidad de la misma, no sin antes escribir una carta a través de la Dirección de los Cementerios, por lo que obtuve y llegó una llamada de un sobrino del pintor, Wifredo Martín Tortajada y con él recientemente, se abrió la posibilidad de concretar la biografía de “nuestro pintor abulense Julio Martín González”.

Mis paisanos de San Juan de la Nava se lo merecían y también aquellos antepasados que habían sido su modelos, y como no, Juana Meneses que con 14 años entonces y  93 años ahora, posando de “hija” en aquel cuadro galardonado, podría conocer algo más de “…aquel, don Julio, que vino al pueblo, pintó a muchos paisanos, ganó un premio importante y luego murió”…                   

 

Cabía la posibilidad de localizar el cuadro y verse de nuevo y por fin, al haber sido la protagonista principal salida de la paleta de un artista, junto a otros personajes más que fueron merecedores de un importante premio, que vio tanta gente y que de él hicieron cometarios muy elogiosos, tanto mucho público, muchos críticos de arte y autoridades, hasta el propio Jefe del Estado, entonces Francisco Franco…(11).

Pero veamos, continuemos su biografía…

Julio Martín a raíz de estar en San Juan de la Nava y conseguir el premio de la Exposición Nacional, comenzó a vender toda su obra a unos precios muy interesantes, el cuadro premiado “Ante la hija muerta” se lo vendió entre otros al Conde de Figols, que lo colgó en las estancias de su Castillo(12), en la comarca del Berguedá más correctamente en la población de Cercs, cerca de Berga, Barcelona.                                                    

Ante este éxito, el pintor, dejó su trabajo en los Ferrocarriles y se dedicó plenamente a la pintura, haciendo varias exposiciones, concretamente en la Galería ARTE en la calle dels Arcs 7- pral. de Barcelona, junto al actual Real Círculo Artístico. Numerosos fueron sus cuadros, algunos títulos como: Bodas de oro.- De la vieja raza.- El noi de Tona.- El timbalero de Castellbisbal.- Pescadores de Bagur.- Mendigos trashumantes.- La señorita Enriqueta Pardo.- Talaverana.- Guerrillero del Bruch.

                         El Jefe del Estado Francisco Franco inaugura la Exposición Nacional de Bellas Artes de Madrid (1941)

Como se indicó, en el año 1943, volvió a San Juan de la Nava y a Ávila, donde realizó nuevas  pinturas de su habitantes. El trato era muy familiar, había dejado varios amigos y él sintió ese afecto que luego recordaría.

Siguió pintando, llevando a los lienzos los rostros y figuras de los sanjuaniegos, formando parte del entorno castellano y popular…

Se traslada a Ávila y pinta “La ofrenda del Héroe”, representa a un soldado del la guerra Civil Española rezando con sus padres, uno a cada lado ante una imagen dentro de la iglesia de San Martín.

 Es el 19 de marzo de 1943, y lo expone en el Salón de Plenos del Ayuntamiento, haciéndose eco del acontecimiento el Diario de Ávila en una entrevista que le hace José Mayoral Fernández ya citado (amigo de su padre), donde explica su trayectoria artística y los nuevos proyectos pictóricos.

Continúa pintando, sobre todo retratos por encargo, hasta que un potentado americano le sugiere la posibilidad de ir a América y exponer y vender allí su obra. Para entonces ya se encuentra en Méjico su hermana Amelia, que se había ido al finalizar la Guerra Civil, donde el Gobierno mejicano había ayudado, al recibir a muchos españoles que marcharon al exilio. Decidió irse allí con parte de los lienzos realizados. El éxito no se hizo esperar, por lo cual realizó varias exposiciones alguna en los Salones del reconocido Hotel Reforma en el año 1947,(13) .

Desde que reside en Méjico expone su obra en diferentes fechas en ciudades como Nueva York, San Francisco, entre otras. Son años que su trabajo artístico es reconocido y es muy conocido pero la vida concluye siempre a destiempo, en 1952 enferma y el 8 de julio de ese año muere de una peritonitis, tenía 48 años, así se truncaba una carrera artística brillante.

Su hijo Ángel Martín Merino, viaja desde España para hacerse cargo de la situación personal y artística, se queda allí y continúa su obra con una trayectoria muy interesante como ya se ha indicado, parte de sus trabajos y biografía se encuentra en Internet, pero esto ya es otra historia, que en otro momento se puede concretar, pues es la continuación del talento artístico que tal vez inició Ángel Martín Gil (Amarlit) en su Estudio Fotográfico de Ávila, fotografiando  muchos rincones de esta ciudad medieval, lo continuó, nuestro pintor Julio y ha seguido con su hijo Ángel Martín Merino y según parece un hijo, mantiene su pasión artística como escultor y pintor...

 

                  Título: "Bendición de la Mesa"   "La Ofrenda del Héroe", interior de la Ermita de San Martín, (Ávila)

Concluye esta historia, con la finalidad de dejar constancia de la continuada  presencia artística de nuestros antepasados y paisajes a lo largo de todo el siglo XX y estos inicios del XXI y como consta en Estudios precisos de Arte, siempre llamó la atención de bastantes pintores de Ávila muy importantes, recogidos también en Tesis Doctorales y en enciclopedias de Arte ya citadas, donde críticos especializados los citaban numerosas veces como las obras de “los abulenses”.. Julio Martín González, también forma parte de ese destacado Título.

Ha sido un honor haber podido traer del olvido a través de la transmisión oral de los sanjuaniegos, de las múltiples investigaciones realizadas y de la familia finalmente encontrada, tras lo cual solo queda un agradecimiento para todos.

La historia continua, San Juan de la Nava una vez más ha sido y es  un modelo para pintores…

NOTAS:

(1).- Ver página Web: http://roble.pntic.mec.es/jgarci41

(2).- ) Cargo que dejó por desavenencias con el alcalde electo por aquellas fechas y después volvió a ser admitido al ganar el recurso administrativo correspondiente. No volvió a retomar su trabajo en la citada secretaria, trasladándose a Ávila, donde fijó su residencia.

(3).- El mayor Ángel Martín González, llegó a ser un reconocido sexólogo pionero entonces, firmaba con el nombre de Ángel Martín Lucenay, como se conoce al divulgar estos conocimientos en numerosos libros y revistas, residiendo muchos años en Brasil.

Amelia Martín González, se casó con Nicolás de Pablo, diputado socialista de Badajoz en el año 1936, donde le cogió la Guerra Civil, siendo fusilado, lo que ocasionó con el tiempo que su esposa se fuese a Méjico una vez acabada la contienda. (este pasaje del político consta en la Historia de la Guerra, al hablar del Frente de Badajoz).  El resto de los hermanos fueron: Wifredo, Ascensión, Abilio y Pilar, se les localiza en Barcelona donde se trasladaron con su familia y al menos los varones al igual que Julio,  trabajaron en la Empresa de Ferrocarriles.

(4).- Actual calle del Marqués de Benavites.

(5).- Al averiguar que tuvo un Estudio Fotográfico al menos hasta esa fecha y citarle, José Mayoral Fernández en el reportaje que hizo a nuestro pintor, aparecido en el Diario de Ávila, el ( 20/3/1943), conocía a su padre hablando de su Estudio AMARLIT.

(6).- Actual calle de Dr. Fleming.

(7).- Del anagrama o acrónimo AMARLIT, se deduce posiblemente su nombre Ángel Martín y LIT puede proceder del la palabra inglesa light…Lit,.. Luz, iluminar, términos usuales con los materiales fotográficos importados…

(8).- En esta Escuela se estudiaba: Copia de Yeso, Dibujo de figura, copia de Láminas, Dibujo de Adornos, Dibujo Lineal y Dibujo de Paisaje.

Entre otros datos, a parte de la inscripción de esos dos cursos, están los reconocimientos que consiguió al final de cada curso, era un alumno destacado, tal es así que en el 1º logró el premio de 3ª clase por la pintura de “una cabeza” y en el 2º curso, un premio de 2ª clase, también por “una cabeza”, ya perfilaba sus cualidades para el retrato, la figura humana.

Anteriormente entre los años 1912 y 1914, había estado su hermano Ángel, según consta en los libros de Matricula de la citada Escuela Municipal.

(9).- Ángel Martín Merino, hijo del pintor, siguió sus pasos y tras recibir una mayor formación pictórica en Barcelona, siguió su producción artística en Méjico, donde tiene obra colgada en el Museo del Calendario de en Querétaro y en el Museos Soumaya y Telmex de la Ciudad de Méjico. Allí mantiene su Estudio con una pintura con fuerza, colorista, imaginativa y figurativa, lo que hace recordar las buenas cualidades de la herencia recibida.

Él, al igual que su tio Wifredo, han sido los que me han dado las claves de la trayectoria final de nuestro pintor.

(10).- Este cuadro “La Ofrenda del Héroe”, lo pinto representado a un soldado que venía de la Guerra Civil de España, junto a dos personajes más, representando a sus padres ante un altar de la Iglesia de San Martín, expuesto como se ha dicho varios días en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Ávila.

(11).- Todos los periódicos de la época se hacen eco de las cualidades del cuadro premiado. Críticos de arte escriben sobre el mismo, entre otros Cecilio Barberán del diario ABC. Algunos aconsejan que tiene mucha posibilidades progresión en su obra, si consigue una mayor madurez y formación (como se ha citado sus condiciones pictóricas eran sobre todo tras una base inicial en Ávila, tener unas cualidades innatas  de un autodidacta.

Según se cita en varios periódicos el propio Francisco Franco, Jefe del Estado, sugirió poder ayudarle económicamente para que lograse una mayor formación en su trayectoria pictórica.

(12).- Cuenta la historia, que el Castillo fue construido en 1904 para alojar al que nombraron en 1908, conde de Figols y dueño de una famosa industria minera José Enrique Olano y su familia (señora y dos hijas) que su hija menor salió por los alrededores y nunca más la encontraron. En los años posteriores fue utilizada durante bastante tiempo como las oficinas de la explotación minera CARBONS DE BERGA S.A., hasta echar el cierre definitivo en 1991.

(13).- Nuevos títulos de cuadros se indican unos pintados en España y otros en Méjico: Zambra gitana (tamaño grande), bodas de oro, Pastores de Navahonda, Campesino abulense, Tía Matea, Mozas, Calvario. El Día de los Santos, Pastores de Gredos, El bodeguero... Fernando Soler (famoso actor mejicano(1900-1979), Enriqueta Pardo de Soler, Enriqueta Soler Pardo, Maria Dolores Fabregat Masara, Francisca Clara de Bosh de Perella...

                                                                                                                               

OBRAS LOCALIZADAS (AÑO 2017)

 

Vaso con rosa (Propiedad de Ángel López)

Taza de café (propiedad Ángel López)

 

La actriz Manolita Saval (propiedad familiar)

Vaso con rosa (Propiedad de Ángel López)          Taza de café (Propiedad de Ángel López)        La actriz Manolita Saval (propiedad familiar)

 

                Mujer orando (Archivo familiar)                                                                                                             Campesino del Alentejo (Portugal)

                                                                                                                                                                                                (Propiedad de Fernando Gutiérrez)

 

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© Juan García Yuste. 2017