2.1.3 Selectividad con magnetotérmicos.

La selectividad consiste en que cuando se produce una problema de sobrecarga o cortocircuito, salte el interruptor automático más próximo aguas arriba de dicho problema, para que sólo afecte al circuito que sufre la contingencia, y no a otros que funcionan correctamente.

La selectividad se puede establecer dentro de un cuadro (entre el interruptor de cabecera, y los que se derivan de él) o entre cuadros.

Si en nuestra instalación nos encontramos una serie de automáticos camino de un receptor (o grupo de receptores que se alimentan con un mismo circuito ramificado o en anillo), podremos conseguir una selectividad de actuación correcta, si se cumple lo siguiente:

a)    Las curvas de respuesta de los interruptores automáticos no se cruzan.

b)    Las curvas de respuesta que vemos aguas abajo de la corriente están en igual orden que la de los automáticos que se van sucediendo.

-    Si esto es así, la desconexión va en orden creciente del final al principio de la instalación.

Existen varias formas de conseguir selectividad:

1)    Selectividad amperimétrica: Se puede conseguir incluso empleando curvas de respuesta iguales, pero con interruptores de distintas IMAG, lo cual es posible cuando las intensidades de cortocircuitos Ipccf de los magnetotérmicos son diferentes.

2)     Selectividad cronométrica: Es posible si utilizamos interruptores equipados con relés magnéticos de tiempo regulable, y consistiría en reglar los tiempos de disparo de dichos relés de forma que aguas arriba al defecto tarden tanto más tiempo en saltar cuanto más alejados estén  del lugar  del defecto. La diferencia del retardo entre dos seguidos, podría ser de 150 ms.

3)    Selectividad lógica: Posible igualmente si se trata de interruptores automáticos equipados con relés magnéticos, cuyos tiempos de actuación son controlados por un autómata programable encargado de realizar la secuencia según un programa de control.
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