Gramática intensiva
El verbo pronominal



Un verbo pronominal es el que usa los pronombres reflexivos (me, te, se, nos, os, se), generalmente es verbo intransitivo (no tiene objeto). Se usa el pronombre reflexivo para cambiar el sentido del verbo, acentuar la acción o indicar que la acción directamente afecta al sujeto.
Los siguientes verbos son algunos que llevan un sentido diferente cuando emplean el pronombre reflexivo.

verbo forma no reflexiva forma reflexiva
acordar estar de acuerdo recordarse
conducir manejar un coche comportarse
dirigir ser director ir hacia algún sitio
encontrar hallar estar
ir salir salir repentinamente
negar contestar "no" rechazar
poner colocar vestirse; empezar a hacer
quedar lo que resta estar un rato
volver regresar volver a ser

Ejemplos: Los dos jugadores acordaron las reglas.
¿Te acuerdas de la película que vimos la semana pasada?
¿Cuándo aprendiste a conducir?
Chicos, ¡no os conduzcáis así!
¿Ves a ese hombre?  Es él que dirige la orquesta.
Perdone señor, ¿a dónde se dirige este tren?
Hoy encontré un billete de mil pesetas en la calle.
¿Dónde se encuentran los servicios por aquí?
Este verano, vamos a Europa.
¿Te vas tan temprano?
Él negó haber robado el dinero.
Me niego a trabajar más.
Oye, ¿dónde pusiste el periódico?
Esta mañana me puse calcetines de colores diferentes.
El estudiante se sentó y se puso a escribir.
De las mil quetzales, gasté 400. Quedan 600.
Nos quedaremos aquí durante un par de horas.
Te acuerdas, ¿no?  Hay que volver antes de las doce.
El hombre se volvió loco después de perder una fortuna.

El uso del pronombre reflexivo con un verbo normalmente no reflexivo sirve para acentuar la acción o mostrar que ésta pasa repentina o inesperadamente.

Ejemplos: El paracaidista caía y caía como si fuera una pluma.
Anoche resbalé en el hielo y me caí en medio de la calle.
Comí una manzana y un plátano.
Ayer tenía tanta hambre que me comí un pollo entero.
No quiero estar aquí.
¡Cállate!  Estáte en ese rincón y no te muevas.

También se usa el verbo con pronombre reflexivo cuando la acción afecta directamente al sujeto pero son diferentes el sujeto y el objeto directo.

Ejemplos: Te cortaste el pelo, ¿no?
Tengo que lavarme las manos.
Se rompió la pierna jugando al fútbol.

Se emplean los pronombres reflexivos cuando hay acción recíproca.
Ejemplos: Los dos gatos se miraban.
Nos felicitamos por haber salido bien en el examen.

Una acción que afecta al sujeto indirectamente puede usar el dativo de interés.

Ejemplos: Se me olvidaron las llaves.
Se nos perdió el gato.