







y las lágrimas llenaron el valle de agua...




Ascensión al YORDAS

ACCESOS
Varios han sido los caminos tradicionales a tomar para llegar a su
cumbre. En la actualidad hay que contar para algunos de ellos con la barrera
que supone el embalse.
Desde Liegos:
1.- Al alcanzar el nivel del agua del pantano su cota máxima
-1000metros- el pueblo para acceder al Pico Yordas más fácilmente
y en cualquier época del año es Liegos (1150m.), situado
a o,8 km de la carretera 635. De este hermoso pueblo sale un camino hacia
el Sur que deja a la izquierda Sola Sierra, nos lleva al valle de San Pelayo
y discurre por la orilla izquierda del río del mismo nombre hasta
que, después de 1 hora caminando, se llega a Los Portales, corral
para vacas, construido con bloques y en parte caído. Por encima
de él se cruza el río y atravesando una portillera en la
pradera llamada Los Sotos se asciende por el bosque de Tendeña,
por las pistas madereras, siempre hacia la izquierda hasta dar con la fuente
La Tejal, cerca de un farallón calizo en cuya base existe un covachón.
Siguiendo la senda que discurre bajo esta roca se accede al Collado Bahulloso
(1650m.). Se llanea un tramo entre hayas jóvenes para llegar a una
pradera con fuente: la Majada Bahulloso. Para salvar los 300 metros de
desnivel que separan del vértice del Yordas se camina hacia el E.,
siendo frecuentes en este tramo las dolinas con mucha nieve hasta bien
entrada la temporada y dejando a la izquierda la cumbre secundaria del
Yordas (1890m.) se accede a la principal de 1963m.
Tiempos: Liegos-Los Portales 1h.
Los Portales-Collado Bahulloso1h.
Collado Bahulloso-Yordas 45min.
TOTAL 2h45min.
2.- Desde Liegos también y sin necesidad de tanto rodeo, se puede
cruzar el río San Pelayo (no existe puente) al principio del valle;
se atraviesan los prados de Valdeburín, donde están las ruinas
de los portales para el ganado y se sigue por el hayedo de Monte Borín
hasta llegar a la majada. Sigue una fuerte ascensión hacia el S.,
llegando a la cumbre del Yordas por alguna de las chimeneas que surcan
su cara norte. Este último tramo puede resultar peligroso si existe
hielo o por caída de piedras si la ascensión se hace en grupo
numeroso.
| Desde Burón:
3.- Si el nivel de agua del pantano permitiese bajar a la parte destruida de este pueblo, se puede pasar por el puente sobre el Esla y seguir por su orilla izquierda hasta cruzar también el puente Valberga sobre el río del valle San Pelayo para empezar a subir por una pista (existe también una portillera) hacia Peña Castiello (1265m.) que se deja a la derecha adentrándose en un bosque de hayas, cruzado el cual se sube por Las Canales hacia el SO. para alcanzar la Collada Yordas (1690m.). Desde ella se puede ascender directamente al Borín por su cara de Saliente o perder un poco de altura hacia el S. por canchales y terreno terroso, pasando por encima de la Majada Yordas hasta enlazar el espolón SE y ladera S. hasta la cima del Yordas. Esta última opción es más sencilla. |
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Desde Riaño:
4.- Si se cruza el embalse en una barca se podrá realizar la
clásica excursión que desde Riaño alcanza la altiva
cima del Yordas por su ladera meridional, la más espectacular.
Una vez al otro lado, se sube por la vaguada donde están las
minas de antimonio (Concostura), dejando a la derecha sus escombreras,
hasta llegar a una reconfortable llanada tupida de hierba. De ella (no
bajar a Tendeña) se sube enfrente o a la derecha por otra pequeña
valleja y por la loma sur que acaba en la cúspide.
A la derecha de la vaguada de las minas sube otra más estrecha
que se llama Valle Redondo y que termina en la majada Yordas; superada
ésta nos desviamos hacia la izquierda y por la estribación
suroriental se llega a la cumbre.
EN LA CUMBRE DEL YORDAS
Fue el 13 de agosto de 1950 cuando se alzó por primera
vez una majestuosa cruz, de ocho
metros de altura, sobre la cumbre del Yordas o Borín. Los tremendos
vendavales y las nevadas del duro invierno 1950-51 la derribaron. La idea
partió de Miguel Manteca López, registrador de la propiedad
en Riaño, y de varios vecinos más. El 27 de agosto de 1951
fuerepuesta la cruz caída, dándola más firmeza que
la anterior. Se la pintó de alquitrán y se sujetó
con cuatro cables. La prensa de la capital (Diario de León 31 de
agosto de 1951) tergiversó la noticia, atribuyendo tal obra al Tenis
Club Peñalba de León. No cayó bien la noticia en Riaño
y más de uno amenazó con serrar la cruz, llegando el Sr.
Manteca a a menazar con llevar al Juzgado a quien lo intentase. Lo que
no hicieron los hombres, sílo consiguieron los embates del temporal:
echarla por tierra. Así estuvo largos años, con un largo
madero carcomido en la cima y restos del madero horizontal caído
entre las canales de su pared norte.
| El 6 de octubre de 1991, el Grupo de Montaña Yordas colocó en la cima una artística placa de bronce, en forma de pergamino, obra de Venancio Alvarez y Joaquín Cano, con un pequeño buzón. Más de 100 montañeros ascendieron a la cumbre en esta ocasión. | ![]() |
EL PICO YORDAS, NOTARIO DE LARGA HISTORIA (Ramón Lozano)
Pasando casi de puntillas por su nacimiento allá en los mares
paleozoicos hace 300 millones de años, y por las convulsiones hercínicas
con fracturas y pliegues, como consecuencia de los cuales emerge de las
aguas, rejuvenecido con los movimientos alpinos y modelado por la acción
de los hielos las aguas y los vientos, el Pico Yordas ha sido testigo ocular
de importantes hitos históricos y a su sombra han vivido muchos
pueblos.
Dos siglos antes de Cristo, los cántabros, instintivamente
guerreros, pisarían su cresta y se alimentarían de las bellotas
de los robles que en sus laderas crecían. En el año 26 antes
de la era cristiana tiene lugar en su ladera norte la gran batalla de Bérgida
entre cántabros y romanos, siendo derrotados aquéllos, que
inmediatamente huyen a Monte Vindio (Picos de Europa). El castro cántabro
y posteriormente el castillo del que quedan restos de su torre y aljibe
se ubicaron en la Peña Castiello (donde recientemente se ha encontrado
un torque de bronce roto), situada sobre la entrada al valle de San Pelayo,
frente a Burón. El asedio del Monte Vindio, con el necesario transporte
de la legiones, hizo que se construyesen calzadas romanas por los valles
que lo rodean.
Cuando sus moradores fueron obligados a bajar a los valles y dominados
por la potencia invasora empezó la romanización; prueba de
ella son las numerosas lápidas funerarias con inscripciones de la
tribu de los vadinienses que se han encontrado en sus contornos: Anciles,
Salio, Pedrosa, La Puerta, Riaño, Burón, Liegos y Lois.
En el siglo VI se produjo la penetración del cristianismo
por obra de monjes misioneros que solían vivir en cuevas.
Y la historia se repite cuando en los albores del siglo VIII se produce
la invasión árabe; de nuevo llega el estruendo de las batallas
a los oídos del Yordas; esta vez entre la media luna y la cruz,
luchando sus habitantes por el eterno amor a la independencia.
Sigue la repoblación de Alfonso I, viendo pasar, aguas arriba
del Esla, a muchos cristianos que buscan cobijo al otro lado de la cordillera.
Con la batalla que tuvo lugar a 11 km. en línea recta hacia el norte
de su cumbre, en El Pontón, el reino cristiano alcanzó su
mayoría de edad. Pero los árabes seguían dominando
la garganta del Esla situada al mediodía, hasta que Alfonso III
da un notable avance a la Reconquista, permitiendo a la población
del norte expandirse por la meseta del Duero. La tranquilidad llega a sus
lares, contemplando a su alrededor el surgir de los primeros monasterios,
y con ellos los pueblos que forman la "corona" del Yordas: Burón,
Liegos, Anciles, Riaño (el viejo), La Puerta y Escaro, habiendo
desaparecido a lo largo de la historia muchas fortificaciones, ermitas,
necrópolis y otros poblados.
A mediados del siglo XV, parte de sus tierras pasan a formar parte
de la Merindad de Valdeburón que agrupaba a cinco concejos: Burón,
Aleón, Sajambre, Maraña y Valdeón, teniendo rango
de realengo, ya que bajo el régimen de señorío sufrirían
una explotación por parte del señor de turno. Es la única
Merindad del Reino de León que se mantiene como tal casi 400 años.
Desde el siglo X hasta el actual, el Yordas fue testigo de continuos
trasiegos:
- De las carretas de sajambriegos y valdeoneses que llevaban hacia
el sur, por San Juan y San Miguel, los artículos que fabricaban
de forma artesanal a partir de la madera: ruedas de carros, yugos, palas
y demás aperos de labranza, y que regresaban con trigo, vino, aceite,
garbanzos y orujo. Los viajes duraban de 20 a 30 días.
- De los rebaños de merinas que por la Cañada Leonesa
Oriental, pasando por el puerto del Pando y Riaño transitaban hacia
los puertos de la Cordillera Cantábrica y de Picos de Europa o hacia
las dehesas extremeñas, al ritmo de las estaciones climatológicas.
En el verano de 1836 vuelven a los oídos del Yordas clarines
de batalla. En las inmediaciones del Puente Torteros se trabó un
feroz combate entre carlistas, a las órdenes del general Gómez,
e isabelinos, mandados por Alaix. Fueron muchos los muertos, heridos y
prisioneros por ambos bandos.
Pero es en este siglo cuando la historia del Yordas ha pasado
por los trances más amargos. El hombre se propuso cambiar su entorno
y lo consiguió. La primera noticia data de 1902 con el nombre de
"Embalse de Remolina". En 1927 hubo otro intento con el "Pantano de Bachende".
En 1958 se pretendía realizar cinco pequeños embalses y trasvasar
parte del caudal del Esla al Sella. Y siete años después
vino el proyecto definitivo con sus interminables obras de presa y carreteras,
expropiaciones, la creación de un nuevo Riaño, etc. A finales
de 1987 se taponaron los tres tubos, el agua comenzó a anegar el
valle y se consumió su lenta agonía. Siguieron los interdictos,
las manifestacines en Riaño y en León y las demoliciones
con la resistencia de los "tejadistas". Al final: un montón de escombros
para Riaño, Huelde, Salio, Pedrosa, La Puerta, Escaro, Anciles y
parcialmente para Burón y Vegacerneja.
El Yordas debió sentirse impotente ante tremenda tragedia humana,
igual que el riañés que, con un palo como arma, quiso hacer
frente a un grupo de "antidisturbios". ¿Cómo se sentirá
con tanta agua a su alrededor? ¿No echará de menos en sus
praderas, al llegar la primavera, el amarillo de los capilotes?. Ha sido
una cirugía tremendamente traumática para su paisaje. Los
últimos episodios fueron un menosprecio a la realidad profunda de
la vida. Con el aniquilamiento de estas tierras se ha mutilado la conciencia
de comunidad y la personalidad de muchos pueblos, con la pérdida
de su identidad individual y colectiva. ¿Era preciso exigir tales
sacrificios en aras de alternativas energéticas y regadíos?.
COMUNICACIONES: Desde León a Mansilla de las Mulas por
la N-601, para allí desviarse a la izquierda hacia Cistierna y Riaño.
De Riaño tomar la carretera 637 al Puerto del Pontón, y a
7 km. desviarse de nuevo hacia la izquierda en dirección al Puerto
de Tarna hasta llegar a Burón o a Liegos. La distancia de León
a Riaño es de 91 km., y otros 11 más para llegar a Liegos.
Si el punto de partida es Liegos, puede tomarse una ruta alternativa,
sobretodo si no es en invierno, que permite gozar, además, de una
mayor variedad de paisajes de montaña. De León llegar a Boñar
y seguir por la carretera del Puerto de San Isidro, bordeando el pantano
del Porma hasta Puebla de Lillo. Una vez allí desviarse a la derecha
por Cofiñal al Puerto de las Señales y al Puerto de Tarna,
donde se vuelve hacia la derecha, sin entrar en Asturias, y se baja dejando
a mano derecha el hermoso macizo de los Picos
de Mampodre pasando por La Uña, Acevedo y Lario hasta Liegos.
En total son 96 km. desde León.